viernes, 2 de septiembre de 2022

Reseña Película: The Man with the Golden Gun (1974)

bond 09

Título original: The Man with the Golden Gun
Año: 1974
Duración: 120 min.
País: Reino Unido
Dirección: Guy Hamilton
Guión: Richard Maibaum, Tom Mankiewicz
Con: Roger Moore, Christopher Lee, Britt Ekland, Maud Adams, Hervé Villechaize, Clifton James
Grado: 5/10
Reseña: Hugo C

postclock10

- Pero señor, ¿quién querría pagar un millón de dólares para que me maten?
- Maridos celosos, cocineros ultrajados, sastres humillados. La lista es interminable.

Disclaimer: el Sr. Hugo C. no es médico ni profesional de la salud. No le haga caso y si va a automedicarse consulte a su médico. 

190. Tengo tres (3) gatas y podría decirse que me he ido gatificando, o al menos mi cerebro ahora se asemeja al del proverbial gatito que se distrae ni bien ve un objeto brillante. Es así que suele suceder que si bien trato de planificar mis articulitos con anterioridad, a veces (casi siempre) termina llamándome la atención otra cosa y escribo una reseña rápida y la que estaba preparando queda en la pila de pendientes. Caso en punto: la reseña de hoy, rescatada de la pila, donde dormía el sueño de los justos desde hace casi seis meses. Uf, ¿por dónde comenzar? Tal vez por: ¿qué tan secreto es realmente este agente secreto?

Screenshot (1403)

Como ya dije en la reseña de Live and Let Die (1973), James Bond es el agente secreto más famoso del mundo. Y bueno, eso suele suceder con los personajes de ficción: cero privacidad. Justamente de eso se trata, nos dirá cualquier autor. Es así que todos sabemos que Sherlock Holmes vive en la calle Baker, que Bruce Wayne es Batman o que Peter Parker pudo haber impedido la muerte de su tío Ben pero no lo hizo. Y también sabemos que James Bond es el agente secreto más exitoso al servicio de Su Majestad, y que nunca falla el tiro, y que ha salvado el mundo occidental y cristiano más veces de lo recomendable.

Screenshot (1396)

Eso lo sabemos nosotros en tanto que lectores o espectadores en el mundo real. Pero cuando vemos que Bond es famoso in universe, es decir, dentro de la ficción, ahí la cosa hace un poco de ruido. Sí es cierto que es un marino famoso –su muerte ocupa la portada del Times en You Only Live Twice (1967)– y también que tiene sentido que su jefe y sus aliados sepan que si hay que sacar las papas del fuego, hay que llamar al 007 y no, por ejemplo, al 008 o al 009. Así que su fama se basa en la misma lógica por la cual seguimos llamando al mismo fontanero –que cobra barato y hace un buen trabajo– y no probamos suerte con otros. (De todos modos, los otros doble cero suelen terminar mal: véase On Her Majesty's Secret Service (1969) y Octopussy (1983) para más detalles.)

Screenshot (1411)

Y tiene sentido que sus enemigos –incluso los potenciales– posean esa información, ya sea por experiencia propia o ajena –imagínense a un secuaz de Goldfinger o Blofeld (de los pocos que hayan sobrevivido) compartiendo una cerveza con otros fascinerosos y comentando los fracasos del día– o porque simplemente se han hecho de alguna copia de uno de los tantos expedientes marcados FOR YOUR EYES ONLY o CONFIDENTIAL que abundan en los archivos del MI6, la CIA, el Mossad o incluso la KGB.

Screenshot (1398)

En las novelas, Bond suele utilizar nombres falsos y disfraces. Por ejemplo, en The Man with the Golden Gun (la novela), Bond utiliza el alias de "Mark Hazard" –al menos, hasta que es descubierto por Scaramanga y su contacto de la KGB. En el cine, en cambio, el tipo va usando su nombre para hacer reservaciones de hotel, avión y restaurante. Y si alguien se lo cruza, se presenta: Bond. James Bond.

- Querido, éste es el fontanero que va a reparar el lavabo.
- Ah, sí, querida. Me temo que no hemos sido presentados, señor…
- García Bolaños. José Eustaquio García Bolaños.
- ¿Y esa música?
- Es el "tema de José Eustaquio García Bolaños", que suena cada vez que me presento. ¿Ve? Lo tengo grabado en el móvil.

Screenshot (1407)

Si hemos visto las películas anteriores, ya estamos un poco acostumbrados a esto, pero por las dudas, recordemos que en Diamonds are Forever (1971), luego de que Bond intercambiase billeteras con el finado Peter Franks, Tiffany Case –una contrabandista de segundo orden– lee la identificación y dice con asombro: "¡Has matado a James Bond!" como si fuera la gran cosa.

A esto sumémosle ahora la fijación que tiene Scaramanga con Bond. Tantas ganas le tiene, que incluso ha puesto un muñeco de cera con la cara de Bond en su "casita de juegos". Scaramanga tiene la costumbre de enviar una bala de oro con el nombre de su víctima grabado, como un preaviso. Y tiene una pistola de oro desarmable. Ya ven, entre el muñeco de cera, las balas de oro y demás, se echa de ver que Scaramanga no es un tipo que tenga que ir al almacén a pedir que le fíen 200 gramos de mortadela a fin de mes…

Screenshot (1397)

Así que, cuando llega un paquetito a Regent Park con una bala de oro con el número "007" grabado, todos señalan inmediatamente a Scaramanga como el autor de la amenaza. ¿A nadie se ocurrió que la solución más obvia hubiese sido convertir a Bond en "006" o cualquier otro número? Como sea, Bond parte en busca de la bala que mató a 002, lo que implica chupetear el ombligo de una bailarina y tragarse la bala cuando alguien lo agarra del pescuezo. Tras un laxante, Colthorpe y Q examinan la aleación (puaj) y determinan quién fabricó la bala, y hacia allí va 007. ¿Tampoco se les ocurrió examinar la bala que ya tenían, o sea, la que enviaron en el paquetito? Digo yo, para ahorrarse el viaje, el chupeteo y el laxante (otra vez puaj).

Screenshot (1395)

A todo esto, resulta que antes de la bala, a Bond se le había encomendado custodiar al científico responsable de la creación de un MacGuffin llamado "Solex Agitator" y evitar que el chirimbolo cayese en manos enemigas. Por supuesto que 007 anda con la cabeza en otra cosa y fracasa miserablemente. Por suerte (mmmmmmm…), quien está detrás de todo es Scaramanga, así que todos los caminos conducen a Roma. Pero esperen, que hay más: quien le envió la bala a Bond no es Scaramanga, sino su novia, que andaba con ganas de quitárselo de encima. (No termina bien para ella.)

Y la película avanza a trancas y a barrancas, con la sutileza de un elefante alcoholizado. Una escena funciona, la siguiente no tanto, y en general nada tiene sentido. A quien nunca la haya visto, le recomiendo embocarse un par de aspirinas o ibuprofenos o algo, porque de lo contrario, a mitad de la cinta (o incluso antes) se le va a comenzar a partir el cráneo al intentar extraerle un mínimo de sentido a esta payasada.

Screenshot (1401)

The Man with the Golden Gun toca un tema muy de 1974, con la crisis del petróleo y la búsqueda de energías alternativas. También incorpora las artes marciales, muy de moda por aquel entonces gracias a las películas de Bruce Lee. En cuanto a las actuaciones, por lejos la mejor es la de Christopher Lee, que se merecía una película mejor.

¿Y entonces? The Man with the Golden Gun es entretenida, pero viene floja de historia. (Hay que decir que el material base es una novela también flojita, ya que Fleming murió dejándola inconclusa y sus editores la finiquitaron a los ponchazos.) Sin embargo, tiene mejores diálogos de los que se merece.

Screenshot (1410)

La historia es floja, Bond es un paparulo durante casi todo el metraje, y un mequetrefe desconsiderado durante el resto, en especial en la escena con el niño vendedor de elefantes. Y traer al sheriff Pepper al Oriente para que lo empuje un elefante es innecesario. Por otra parte, las peleas son en su mayor parte duras y viscerales, el salto de 360° con el autito se la banca aún hoy, pero por sobre todo, Christopher Lee. No es buena pero tampoco es tan mala como otras que vendrían. Entretiene y se deja ver más de una vez, aunque no sé si se la puede ver de un tirón sin arriesgarse a contraer un daño cerebral irreversible.

¿Se apuraron demasiado en hacerla, tal vez para cimentar a Moore como 007? Quién sabe. Por lo pronto, ésta sería la última película de la franquicia que coproduciría Harry Salzman, quien le vendería su parte de la EON a Cubby Broccoli.

Hay una disonancia tonal en esta película que molesta como un dolor de muelas: ¿Es en serio? ¿Es una autoparodia estúpida? La novela original comienza con un 007 que, con el cerebro lavado por los rusos, intenta matar a M. En ninguna parte de la película encontraremos una escena con semejante fuerza. Broccoli volvería a subir el listón con The Spy Who Loved Me (1977), pero esa historia la dejamos para otro día…

En el blog:

bond

Más reseñas en su índice.

¿Te animás a escribir una reseña o crítica para el blog?

Un tutorial para escribir reseñas.

Babylone

P00001

Trite nos trae esta obra muda del autor Danijel Zezelj.

Brooklyn rebosante de vida se entrega a manos de promotores y especuladores. Los políticos corruptos quieren convertir a Nueva York en la monstruosa Babilonia.

Brooklyn vista por uno de los principales artistas no puede dejar a nadie indiferente. Canto de amor a la ciudad y sus artistas, grito de revuelta contra los hombres de negocios, esta extraordinaria tira cómica de cien páginas es una fábula conmovedora y poética.

Un anciano y su hijita luchan contra quienes convierten a Nueva York en la monstruosa Babilonia...

Idioma: Francés (Mudo)
Editorial: Mosquito
Año: 2013
Guion: Danijel Zezelj
Dibujo: Danijel Zezelj
Ripeo: RIP Club
Archivos: 1
Formato: CBZ.
Tamaño: 60 MB

P00021P00022P00057

Descargar cómic: