miércoles, 11 de mayo de 2022

Reseña Película: Source Code (2011)

source-code-movie-poster-olly-moss-mondo-01

Tïtulo original: Source Code
Año: 2011
Director: Duncan Jones
Guión: Ben Ripley
Con: Jake Gyllenhaal, Michelle Monaghan, Vera Farmiga, Jeffrey Wright
Duración: 93 min.
Grado: 6/10
Reseña: Hugo C

Hace tiempo reseñé una película llamada Boss Level (2020) en la que Frank Grillo se veía obligado a repetir los acontecimientos de un día de su vida, como si de un videojuego se tratase, vez tras vez y conservando los recuerdos tras cada batalla perdida, reiniciando el ciclo cada vez que perdía la vida y avanzando de a poco hasta llegar a su objetivo. La película es en parte thriller, en parte comedia y en parte aventuras, con una pizca de drama. Como en aquel entonces, la recomiendo plenamente… pero hoy vamos a hablar de otra película.

Screenshot (557)

Boss Level no es la primera película que he visto en la cual el protagonista tiene que repetir un evento o serie de eventos de manera cíclica. La primera, por supuesto, fue Groundhog Day (1993), con el inefable Bill Murray en clave de comedia dramática. Pero entre Boss Level y Groundhog Day hubo otra película con una premisa similar, aunque sin el humor de Groundhog Day ni la acción de Boss Level.

Si les parece que acabo de tirar a la película de hoy bajo las ruedas del tren… y, sí, más o menos. Source Code es un thriller decente, pero, en mi opinión, no le llega ni a los talones a la comedia de Bill Murray y se toma un poco demasiado en serio si la comparo con Boss Level. Y también hay un pequeño detalle, que es una apreciación personal, ya me dirán si concuerdan o no.

Screenshot (572)

Jake Gyllenhaal, al momento de filmarse esta película, tenía demasiada "cara de nene" para resultar creíble en su papel de militar veterano. En todas sus películas de la época luce una barba al estilo del Dr. House para intentar verse más adulto y menos adolescente. Uno lo ve ahora en Spider-Man: Far From Home (2019) y sí, ya se lo ve más crecidito, pero acá estamos hablando de 2010 o a lo sumo 2011.

Screenshot (555)

Por otro lado, la carita de Michelle Monaghan cuadra perfectamente con su rol de paparula bienintencionada a la que hay que convencer vez tras vez de lo que está sucediendo. Claro, si bien el protagonista conserva el recuerdo acumulado de las sucesivas iteraciones, para ella –igual que para el resto de los pasajeros– cada vez es la primera vez.

El lector se preguntará de qué pasajeros hablo, y de qué tren. Vaya el argumento en medio párrafo. El protagonista es un militar que pasa a ocupar el lugar de otra persona, aunque no en forma física, sino que su conciencia usurpa el cuerpo de esa persona. Los demás siguen viendo al original, pero no es él, y tanto el protagonista como los espectadores vemos al usurpador y no al usurpado.

Screenshot (553)

Esta persona viaja en un tren que va con rumbo a Chicago y que está a punto de ser objeto de un ataque terrorista. El protagonista tiene que informar acerca del atentado, y de ser posible impedirlo. Con cada muerte el tipo regresa a su cuerpo, que está en un laboratorio, y pone a sus superiores al tanto de lo que va descubriendo, por ejemplo, dónde está la bomba, o cuál es la apariencia del o los terroristas, etcétera.

¿De cuántas maneras muere Jake Gyllenhaal en esta película? Veamos: arrollado por un tren, apuñalado, tiroteado, y, por supuesto, desintegrado por una explosión, que es lo que sucede en la mayoría de las iteraciones, así que, si te gustaban los dibujitos del Coyote y el Correcaminos, no lo pienses más, ésta es tu película.

Screenshot (561)

Pero ojo, a no confundirse, casi no hay la más mínima pizca de humor en toda la cinta, que, para usar un lugar común, no da respiro… aunque en este caso, eso no es necesariamente algo bueno. Aún en la película más oscura viene bien un comic relief, algo que nos permita recuperar el aliento aunque más no sea por un par de segundos entre tanto drama y tanto ceño fruncido.

Aún así, Source Code funciona como thriller, en parte porque no pone todas las cartas sobre la mesa y hay que ir descubriendo de qué va la cosa, y en parte porque apenas dura poco más de 90 minutos, la duración ideal para una película de este tipo.

Más reseñas en su índice.

¿Te animás a escribir una reseña para el blog?

Un tutorial para escribir reseñas.

La niña que fui

Trite nos trae esta obra de corte autobiográfico.

En nuestra época, ser una mujer joven no siempre es cosa fácil. ¿Por el trabajo, los chicos o la familia? Bueno, en el caso de nuestra heroína, anónima aunque se atreve a destapar lo más profundo de sí misma, eso es una incógnita. A ella no le importa nada, no siente nada, ni quiere nada. Y poco a poco va desapareciendo. 

Los recuerdos de su juventud son lo único que le hacen vibrar y emocionarse. No parece nada extraordinario, pero se atreve a compartirlos con nosotros. Por aquel entonces estaba enamorada de un “mayor”. La niña que fue y la adolescente que recuerda haber sido la tienen atrapada en un inexplicable sentimiento de malestar… sin razón.

Charlotte Blazy nos entrega una historia intimista, servido por una narración creativa, sencilla y tímida. Joseph Safieddine le ayuda a desvelar, poco a poco, las claves de una eclosión, del crecimiento de la protagonista. En cuanto al dibujo, Renart nos ofrece unos trazos rápidos, esbozos dinámicos a dos tintas, perfecto reflejo de este retrato de tintes autobiográficos.

Idioma: Español.
Editorial: Dib-buks
Año: 2011
Guion: Charlotte Blazy y Joseph Safieddine
Dibujo: Renart
Escaneador: Sisco (CRG)
Archivos: 1
Formato: CBR.
Tamaño: 56 MB

121314

Descargar cómic: