lunes, 11 de abril de 2016

Reseña Manga: Gintama


GINTAMA

Editorial: Shūeisha/Shonen Jump
Fecha de Publicación: 2003 - a la fecha
Volumenes: 62
Episodios: 305 y contando
Mangaka: Hideaki Sorachi
Reseña: Ñoño Cool

Oh, Gintama. No me importa la masiva popularidad de Saitama y One Punch Man, para mí ESTE es el manga y anime parodia del género shonen por excelencia. La historia se sitúa en medio de la era Edo, pero en este mundo los extraterrestres conocidos como Amanto, han invadido y conquistado el planeta. Los samurais en el pasado lucharon en una encarnizada guerra contra ellos, pero luego de su derrota fueron obligados a renunciar a sus katanas o ser ejecutados, y en la actualidad el uso de espadas en la ciudad está terminantemente prohibido.

Desde entonces la sociedad se ha reformado y los Amantos se han integrado a la vida terrícola, pero ven a estos como inferiores. Tenemos el modo de vida de los 1600 en el Japón feudal que se ha estancado, pero al mismo tiempo mezclado con celulares, rascacielos, autos voladores, naves espaciales y más, entregándole un aire muy original a la mezcla.

Es una historia de risa, drama y acción, y no duda en desafiar lo establecido en más de una ocasión, ya sea transgrediendo las convencionalidades, o rompiendo la cuarta pared y haciendo referencias al proceso de dibujo de un manga, animación de un capítulo, el copyright, la flojera de los autores por avanzar rápido, etc.

Todo se centra en Sakata Gintoki, un samurai diabético con permanente natural en su cabello basado en el legendario personaje histórico. Es uno de los héroes más atipicos del anime y manga en general, un superviviente de la guerra, que dice ser capaz de hacer cualquier tipo de tarea si le pagan bien, no importa lo peligrosa o humillante ya sea buscar niños perdidos, luchar contra un ejército o bailar una coreografía travesti en el bar de la esquina. Sin querer termina haciendo equipo con otro aprendiz de samurai llamado Shimura Shinpachi y una extraterrestre llamada Kagura. Ellos formarán los Yorozuya, que esencialmente hacen lo mismo que Gintoki pero en conjunto, para dar paso a las escenas más disparatadas y sin sentido jamás vistas. Se dice que una buena obra tiene o una gran trama que explorar o personajes sólidos que seguir, y creo que en este manganime tan extravagante y absurdo, son los protagonistas quienes hacen que me guste tanto.

Siempre se atrasa en el alquiler de su apartamento y pelea con Otose, quien le arrienda el lugar, tiene problemas con la policía, deudas de juego y más estupideces en las que se vive metiendo, además de jamás abandonar su copia de la Shonen Jump donde lee las aventuras de Goku, Luffy o el héroe de turno, y es adicto a los dulces de manera desorbitada. Jamás les paga a sus dos compañeros pues prefiere gastarse el dinero en sus vicios y cosas que podríamos considerar... inmorales.

Vive extremadamente relajado, es blanco continuo de burlas, siempre tiene alguna estupidez en la punta de la lengua que lanzar para sacar desde una sonrisa a una carcajada, pero cuando toca ponerse serio y deja de parodiar al género, se vuelve uno de los personajes más rudos de todo el shonen. Nunca se rinde, es dueño de una determinación de hierro, no le teme a nada, y jamás deja una injusticia sin castigo; es pacifista pues no quiere volver a pelear, pero cuando lo necesita saca su katana de madera que no hiere a sus contrincantes para luchar (como parodia a Kenshin Himura de Rurouni Kenshin), y sus imbecilidades que siempre escupe ahora se transforman en proverbios y miradas filosóficas de la vida que te llegan de gran manera. Es personalmente mi personaje favorito de la serie.

Kagura es mi segunda favorita. Una amanto de la violentísima y brutal raza Yato, es una niña de 13 años con apariencia humana que siempre va acompañada de un parasol que ocupa como arma para golpear o disparar rayos, además, es dueña de un horrendo temperamento explosivo, y tiene fuerza sobrehumana, lo que la vuelve una amiga difícil de lidiar. Su diseño y personalidad está claramente influenciada por la cultura china, y por eso su patrón de habla en la traducción en español cambia las r’s por las l’s, lo que la hace bastante adorable.

Su relación con Gintoki es en un inicio bien “hermano-hermana” pero más adelante se deja claro que esta a veces se transforma en una de “padre-hija”. Kagura le ve como una segunda figura paterna, y aunque imita muchos de sus peores hábitos al punto de ser una mini-Gintoki en muchas maneras, termina por reprocharle la mala influencia que es para una niña como ella a pesar de que le admira con fuerza y es su principal compañera en el crimen, haciendo que se metan en los más disparatados problemas. Su mascota es un “perro” gigante que se llama Sadaharu, quien es una bestia muy peligrosa, tal como la dueña.

Es gracias a ella que las situaciones más divertidas o más subidas de tono suceden, pues a pesar de tener 13 años y definitivamente se comporta como una niña pequeña, es dueña del humor más adulto de todos, saliendo con las peores de las gamberradas ya sean en diálogos o peor aún, gráficamente, la vemos hablando de sexo, con penes de goma en la frente o cualquiera sea la locura de turno. Es la única que incluso en las sagas más serias de todas, nunca abandona su lado burlón, a pesar de que se comporta a la altura del desafío.


Cierra el trío Shimura Shinpachi. Es un adolescente bastante normal y silvestre, pero con un fetiche por las idols japonesas y que vive quejándose de todo lo demencial que hacen sus dos compañeros, pues él termina pagando por sus actos y teniendo que cocinarles el almuerzo o pagar las cuentas. Su hermana mayor Otae es tal vez el personaje con el temperamento más explosivo de toda la serie, aunque sirve de compás moral para él. Se junta con Gintoki en un inicio para aprender más sobre ser un samurai, pero se queda con él porque entablan una fuerte amistad. Si bien es un personaje cómico, no es por lo que dice o hace, sino que el humor siempre sucede a costa de él.

Para poder hacer una parodia pseudo-histórica de Edo necesitas más componentes que solo 3 tarados dando vueltas en la ciudad. Por eso tenemos al mítico cuerpo policial del Shinsengumi, liderado por Isao Kondo, a quien todos se refieren muy despectivamente como “gorila”, un tipo ultra patético lleno de pelo corporal y acosador personal de la hermana de Shinpachi; su segundo al mando Toshiro Hijikata (Basado en el personaje histórico Toshizo Hijikata) quien es un hombre frío, siempre serio, que vive fumando, tiene una adicción con la mayonesa como si de cocaína se tratase, y que posee una sub-trama bastante emocional. Sus momentos de humor normalmente se dan cuando está acompañado de Sougo Okita, un joven extremadamente sádico que siempre porta una bazuka y siempre trata de asesinar o torturar a Hijikata para ocupar su puesto de vicepresidente. A lo largo de los capítulos aparecerán más extraños y únicos personajes que más de una risa sacarán con sus peculiaridades.

También están personajes como Kotarô Katsura, rebelde del movimiento Joi que busca liberar a Edo de los amantos, y que es el más complejo de definir dado su errático comportamiento. Tiene un afan por el travestismo, cree que Kagura es la jefa del movimiento que el mismo lidera, es estúpido e incompetente como pocos, pero otras es un guerrero y estratega formidable, y sus momentos de risa son de los que más fuerte te hará reír. Va siempre acompañado de su mascota llamada Elizabeth, una especie de pato alienígeno gigante mudo que se comunica con carteles que si bien tiene nombre de mujer, muy probablemente es un hombre disfrazado de animal, pero cada vez que la balanza se inclina para un lado, termina pareciendo otra.

Entre el resto del cast tenemos una ninja masoquista obsesionada con Gintoki que lo acosa, el indigente con extremada mala suerte “Madao” Hasegawa; Otose la señora dueña de donde viven el trío protagónico, otro ninja pizzero que lee la Shonen Jump y vive con hemorroides, o el Shogun Tokugawa, al que a pesar de ser un hombre con un corazón de oro, siempre le pasan las peores cosas imaginables, normalmente por culpa de Gin y Kagura.


La clave en Gintama es su comedia, y lo variada que es, no siempre se centran en nuestro trío, sino que pueden seguir a cualquiera de los secundarios. Tenemos escenas de completa locura, muy disparatadas, humor absurdo, y simplemente raro y surrealista que te hace quedar con una cara de ¡¿Qué mierda acabo de ver?!, crítica social, humor escatológico, humor del más negro posible, tragicomedia, parodia, humor blanco, slapstick y un etc. bastante grande. Cada capítulo tiene por título algúna cosa totalmente sin sentido como “Sólo puedes lavarte los sobacos, solo los sobacos” “¿Por qué el mar es salado? Probablemente sea porque la gente lo usa como baño” “El estrés puede llevarte a la calvicie, pero si prestas demasiada atención a no estresarte te estresarás, así que no hay nada que podamos hacer” o “El hombre tiene un huevo cocido en el corazón” entre varios otros que nada conectan con el capítulo en sí.

Además, al final de cada episodio siempre hay una tontería, una mini-escena de algún tipo, o un comentario sarcástico en respuesta a las cartas que envían los fans. Por otro lado, el manga y anime parodian a muchísimas otra series, en especial del género shonen; tenemos referencias a Bleach, Dragon Ball Z, Naruto, One Piece, Detective Conan, Saint Seiya y más; así como a cosas como Star Wars, Jackie Chan, Jason Vorhees, videojuegos; políticos y celebridades japonesas, y más. Yo me conocía y por eso me reía de todo lo referente a cultura popular, pero debo admitir que siempre me encontraba perdido cuando tocaban temas de actualidad localistas.

Y por supuesto, está el humor que rompe la cuarta pared. Lo usan para quejarse y burlarse de la propia serie y los problemas tras bambalinas, como son la demora en la producción del show, la sombra de la cancelación, su poco tiempo en pantalla, las quejas de los censores, su poco presupuesto, o hasta reirse del mismo mangaka, quien se retrata a sí mismo como un gorila que vive en una casucha asquerosa llena de heces y comida podrida. Sinceramente nunca puedes adivinar qué tipo de chiste de todos los que maneja la serie será el que golpeará, y eso la hace impredecible en gran parte, como son las falsas historias sobre el pasado de Gintama o los falso capítulos finales que anuncian el término del show, siempre te agarran desprevenido. Ahora, si no te gusta todo lo descrito en cuanto a comedia, definitivamente digo que mejor lo dejes pasar, pero si es lo tuyo, dale si o si una chance.

En cuanto a la acción y seriedad, hay momentos donde se vuelve emotivo y lleno de tensión y violencia, desde batallas brutales, secuencias vertiginosas o confortamientos de estrategia, y para ser una parodia del shonen común, cuando entra en acción, les supera a MUCHOS del género. Tenemos pasados trágicos, revelaciones impactantes, drama, y más. Nunca son muy largos eso si, a lo mucho 5 a 8 capítulos antes de regresar al humor normal, pero siempre muy intensos y concisos.

La trama central en si es… casi inexistente, o cuando aparece lo hace muy espaciada. Normalmente nos movemos entre pequeños arcos argumentales o capítulos autoconclusivos, donde también puede haber genial mezcla de drama y comedia y no solo polarizarse en un solo aspecto, como mostrarnos a alguien muriendo desangrado, pero que va y dice algo que te descoloca y te hace reír.


El dibujo del manga es genial, mucha diversidad de caras cómicas o que entregan sus emociones perfectamente, trazos finos pero con detalles, buenas proporciones, acción trepidante, mucha sangre, situaciones impresionantes, buen trabajo de fondos, vestuarios únicos y distintivos llenos de personalidad, nunca se aleja de la sangre y hace un trabajo más que correcto en este departamento.

El anime por su parte tiene un estilo muy similar como era de esperarse, pero recurre mucho a la reutilización de escenas para ahorrar presupuesto – cosa de la que se mofan – pero a pesar de que se siente como recurso MUY barato, la comedia que le inyectan al tema hace que no sea chocante sino que pueda incluso sacarte una sonrisa. Lo que el anime igual tiene es que se mofa de los mosaicos de censura y los usan típicamente para abusar de los desnudos, poses gamberras, objetos y juguetes sexuales y mucho más, sin que realmente aparezcan en pantalla y así salirse con la suya en su propuesta, incluso habrán ocasiones donde censuran cosas que no necesitan serlo, o lo hacen en el lugar incorrecto, para dar paso al absurdo.

Gintama es un producto ligero, sin pretensiones que solo busca entretener y lo hace fácilmente. Yo me quedo por lejos con el anime por sobre el manga, porque me gustan más los chistes puestos en este (muchos son diferentes en ambos medios) y soy fan de la animación; aunque en sus más de 300 episodios, los primeros 50 son leeeeeeeeeeentos y no están en el nivel que alcanzarían luego, y es desde el 100 donde ya todos y cada uno de ellos son éxito tras éxito de diversión pura y dura. Osea que tarda en agarrar fuerza, pero una vez que lo logra no deja de subir y subir más en calidad. No culparía a alguien que abandonase la serie si se aburre con los primeros 50 y tantos episodios introductorios, pero si logras pasar esa barrera, no te arrepentirás.

En conclusión, Gintama es una muy buena obra, cuenta con problemas en sus comienzos pero son menores comparados a todos sus pros. Yo recomendaría cualquiera de las versiones, pero personalmente me quedo con el anime. Ahora, si mi reseña no les convenció o no les dejó claro el nivel y tipo de humor que cuenta… porque bueno, cuesta que algo escrito pueda representar eso de buena forma; denle una mirada y juzguen por ustedes mismos.

8/10

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