viernes, 1 de abril de 2016

Reseña Libro: Trilogía de Darth Bane Parte 3


TRILOGÍA DE DARTH BANE PARTE 3 - DINASTÍA MALIGNA

Editorial: Del Rey
Fecha de Publicación: 2009
Autor: Drew Karpyshyn
Status actual: NO CANON
Reseña: Ñoño Cool

“La igualdad es una mentira… un mito pasado a las masas. ¡Simplemente mira a tu alrededor y verás la mentira que es! (…) La igualdad es una cadena, como la obediencia, como el miedo, lo incierto y las dudas en uno mismo. La igualdad es una perversión del orden natural. Une a los fuertes con el débil. Estos se convierten en las anclas que arrastran lo excepcional hacia la mediocridad. Los individuos con destino y merecedores de la grandeza la tienen negadas negó. Ellos sufren por el bien de mantenerlos incluso con sus inferiores. (…) Los hay aquellos con poder, aquellos con fuerza y voluntad para liderar. Y luego están los hechos para obedecer, incapaces de nada más pero servidumbre y una débil patética existencia, y como Siths debemos hacer notar la diferencia”
 -Darth Bane

Veinte años han pasado desde que Darth Bane, Señor Oscuro reinante de los Sith, demolió la antigua orden dedicada al lado oscuro y la reinventó como un círculo de dos: un Maestro para ejercer el poder y transmitir la sabiduría, y un aprendiz para aprender, desafiar, y en última instancia usurpar el título de Señor Oscuro en un duelo a muerte. Pero Zannah, la acólito de Bane, aún tiene que enfrascarse junto a su Maestro en combate mortal y probarse a sí misma como una digna sucesora. Determinado a que el sueño Sith de dominación galáctica no morirá con él gracias a la inactividad de Zannah y su aparente deseo de mantener el status quo, Bane se compromete a aprender el secreto de un Señor Oscuro olvidado que asegure la inmortalidad de los Sith y la suya propia.

Surge una oportunidad perfecta cuando un emisario Jedi es asesinado en el conflictivo planeta minero Doan, dando Bane una excusa para enviar a su aprendiz en una misión de investigación, mientras que él mismo va en una tarea secreta para capturar el antiguo holocrón de Darth Andeddu y su precioso conocimiento. Pero Zannah no es tonta. Ella sabe que su maestro despiadado ha empezado a dudar de ella, y siente que él está ocultando algo crucial para su futuro. Si ella va a reclamar el poder que anhela, debe tomar medidas ahora.

Mientras que Bane lanza un ataque brutal a la fortaleza remota de un culto fanático que sigue las enseñanzas de los Sith para encontrar el objeto antiguo, Zannah se prepara para gestar la caída de su Maestro en la elección de un aprendiz propio: un astuto Jedi renegado conocido como “el Jedi Oscuro”, pícaro y con suficiente sangre fría para abrazar el camino Sith y para estar al lado de ella cuando por fin decida quitar del cadáver humeante de Bane el manto de Señor Oscuro de los Sith.

Pero Zannah no es la única con el deseo y el poder para destruir a Darth Bane. La Princesa Serra de la familia real de Doan es perseguida por los recuerdos del monstruoso Sith que asesinó a su padre y la torturó cuando era una niña. Hambrienta por venganza y retribución, ella contrata a una asesina despiadada que tiene una conexión extraña y única con la Fuerza incluso para Jedi y Siths, para encontrar a su torturador y traerlo de vuelta con vida para que saboree su ira.

Sólo un Sith que ha asesinado a su propio Maestro puede convertirse en nuevo Señor Oscuro. Así que cuando Bane desaparece repentinamente, Zannah debe encontrarlo, posiblemente incluso rescatarlo, antes de que ella pueda matarlo. Y así ella persigue a su presa desde las profundidades sombrías de un mundo devastado en el borde de la catástrofe a los confines estériles de un puesto avanzado del desierto, donde se decidirá el futuro de los más poderosos discípulos del lado oscuro de una vez por todas, con el golpe final de un sable láser.


Los libros Darth Bane siguen dándonos un nuevo punto de vista al Universo Expandido de Star Wars, al dejarnos ver las cosas a través de los ojos de los Sith. Esta vez, no hay Jedis a los que hacer frente a (ya que todos creen que los Sith se han borrado de la existencia) y la aventura que nos queda es la culminación de las dos novelas que la precedieron. Si bien esta es una conclusión definitiva a la historia del origen de Darth Bane, suficientes preguntas quedan abiertas para poder explorar de manera interesante cómo va a crecer el legado Sith y cambiar para llegar a buen puerto como lo hizo en el Episodio III - La venganza de los Sith.

La novela que pone punto final a una trilogía muy improvisada sobre la marcha dado el éxito en ventas de cada libro, a mi gusto es la mejor de las 3 entregas. Y me deja claro que la historia de Darth Bane y su aprendiz Zannah puede estar llena de problemas narrativos, pero es perfecta para ser adaptada a un medio audiovisual dado la escala del conflicto, el interés de los sucesos y Bane como personaje.

La historia nos pone a un Bane mucho más interesante que en el libro pasado, esta vez sí cumpliendo un rol más pivotal en todo el argumento. Se ha dado cuenta que envejece, y hace mucho que aceptó su destino inevitable de tener que morir en manos de su pupila, el problema es que como ella no se atreve a hacerlo, cae en desesperación al ver su legado al borde de la extinción, mientras su cuerpo se deteriora más y más por los efectos de los orbaliskos.

Lo único que le queda por hacer es buscar una manera de extender su vida y buscar un nuevo aprendiz, y gracias a esto podemos ver en un personaje tan duro y poderoso el verdadero miedo de no dejar huella en el mundo. Puede que ahora sea un multi millonario que tiene todos los lujos materiales del mundo, pero para él su legado es todo, y por ende exploramos su mente y las cosas que debe hacer para asegurarse que su vida no ha sido en vano.

Y si bien la historia de Bane llenado a un lugar milenario para encontrar y estudiar un holocrón es una sub-trama reciclada de los otros 2 libros, y esto era reciclado de la historia de Revan en primer lugar, esta vez encaja mucho mejor en el argumento más complejo. Es innegable que se siente cansinamente repetitivo, pero al menos en esta ocasión se me hizo mucho más entretenido de leer y experimentar.

Me gusto especialmente cuando Bane es secuestrado, y tiene que enfrentarse a la sensación de impotencia, e inmediatamente luego de eso probar que todo el poder que posee será suficiente para sobrevivir al duelo a muerte que marcará el destino de la galaxia. Esto porque aún sabiendo que Darth Zannah es digna de continuar su legado y el que él deba morir es lo que ha pregonado por 20 años, se niega a hacerlo y va hasta las últimas consecuencias por sobrevivir. Caemos en la cuenta de que a pesar de ser un hombre extremadamente determinado en crear una dinastía, él puede resultar como el principal obstáculo para la misma al no dejar que esta nazca siquiera.


Zannah por su parte como personaje igual ha llegado a una madurez. Se parece algo más a Bane ahora, fría, calculadora y cruel, y sus dudas han quedado atrás en cuanto a si quiere o no ser una Sith, pues de hecho ahora aspira a ser la Maestra de todos. Lo que me gusta es cuanto puede arriesgar, poniendo su vida en riesgo al máximo y confiando desesperadamente en otro que prueba ser realmente no digno de dicha confianza, solo para rescatar a su maestro secuestrado solo porque debe ser ella quien lo mate y no otra persona. El único problema que tengo con su evolución como personaje es que se parece demasiado a Bane, sus diferencias en el pasado libro ya no existen y simplemente son dos Bane con distinto nombre.

 Ahora, los personajes que me parecieron más interesantes no fueron nuestros dos protagonistas, sino que dos secundarios que representaban los posibles nuevos aprendices para quien resultase vencedor del conflicto. Primero tenemos a “la Cazadora” una asesina Ikotchi que puede ver el futuro, tiene una especie de sentido arácnido gracias a su raza, pero aumentado dada su conexión con la Fuerza y posee la capacidad de interrumpir el lazo de sus oponentes con esta. Su agenda es bastante diferente al resto, y si bien no es tridimensional en su construcción como personaje, resulta lo suficiente interesante para seguirla a ella y sus extrañas habilidades pocas veces vistas.

Después está Set Harth, el padawan vuelto Jedi Oscuro, un plaboy impaciente que solo se preocupa por su mismo, un egoísta y oportunista que ama aplastar a los oponentes más débiles que él pero huye a la menor señal de peligro real, y prefiere enfrentar a sus superiores con ingenio y palabras en vez de golpes de sable láser, ama las colecciones de arte y las cosas finas, pero también es un devoto estudiante de todo el conocimiento del Lado Oscuro y los objetos relacionados con el. Este tipo es por lejos el mejor desarrollado de todos los jugadores en el tablero y el que más entretenido se me hizo leer.


Dejando estos de lado, casi todos los jugadores que aparecen en esta saga incluso los Jedi tienen sus errores, son manipuladores e incluso algo corruptos en algún nivel personal; y los pocos que poseen cualidades positivas, son buenos y tienen la moral donde corresponde son asesinados en las formas más horribles y brutales, es lo que pasa en una historia protagonizada por Siths. Pero entre esa última categoría hay un personaje que me produjo una lástima gigantesca y no sé si era necesario entregarle la historia que le fue entregada.

Me refiero a la princesa… cuando era una niña fue amenazada y torturada por un aterrador Lord Sith, por esto su padre la envió lejos a un mundo lejano sin que ninguno supiese donde, para que si él era interrogado no pudiese responder, y creció con el vacío de no tener el amor de su progenitor y llena de pesadillas que la persiguen hasta su adultez, donde se casó con el príncipe del planeta donde fue a parar y fue feliz por un tiempo. Años después su esposo muere en un horrendo asesinato por parte de los rebeldes y cuando busca a los culpables se entera que su padre el curandero amable y carismático fue mutilado miembro por miembro al protegerla cuando el Sith regresa. Buscando venganza contra Bane solo hace que su mejor amiga sea asesinada en la más horrenda de las maneras y cuando por fin ve una luz al final del camino y quiere enfrentar sus errores en la vida, es ejecutada y muere igual.

Star Wars está lleno de tragedias y este es un libro Sith ¿¿¿Pero qué diablos fue eso??? Pareciese que su vida fue creada en un concurso de “hagamos a alguien lo más miserable posible”. Sé que en una historia de villanos los héroes no pueden ganar, pero aquí no solo todos y cada uno de los inocentes y bonachones mueren, sino que esta pobre mujer tiene trauma tras trauma en su vida y finaliza de una manera que la hace una eterna víctima en vez de que su muerte siquiera sirviese para algo en el gran esquema de las cosas. Incluso para algo sobre villanos creo que fue un exceso.

“Darth Bane: Dinastía Maligna” tiene poco menos de 300 páginas y el problema es que muchas veces en especial en la primera mitad la narrativa es muy precaria. En más de un momento las frases caen en la redundancia describiendo 3 o 4 veces la misma cosa, y suenan a lo mismo, por lo que resulta MUY molesto cuando sucede. Ahora, la segunda mitad se lee rapidísimo mientras se cierran la gran mayoría de cabos sueltos, pero dejando los suficientes para que el universo se siga construyendo en base a las sub-tramas que se les permite avanzar. Y el enfrentamiento final entre Darth Bane y Darth Zannah no decepciona, sino que hasta el final te deja atrapado.

Finalmente la trilogía de Darth Bane es interesante pero plagada de problemas, se la recomendaría tal como he hecho con los otros dos libros, a los más iniciados en SW que quieran leer algo para aprender más sobre los Sith. Los personajes y los hechos poseen gran potencial pero jamás llevado al máximo posible, aunque al menos las cosas a destacar valen la pena. Una trilogía tan imperfecta como quienes la protagonizan, pero que proveyó el material suficiente para capturar la esencia del primer y verdadero Señor Oscuro de los Sith.

7.5/10



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