miércoles, 13 de abril de 2016

Reseña Libro: Tarkin (Star Wars)


TARKIN - NOVELA

Editorial: Del Rey
Fecha de Publicación: 2015
Autor: James Luceno
Status actual: CANON
Reseña: Ñoño Cool

Cuando la Editorial Del Rey anunció nuevos títulos de Star Wars post compra Disney, una de las sorpresas legítimas que tuve fue darme cuenta que entre ellos se encontraba “Tarkin” y era James Luceno, uno de los hombres más experimentados en el tema de la saga galáctica, quien estaba a cargo del mismo. Más que nada porque si bien el personaje siempre me ha parecido intrigante, nunca pensé que fuese material protagónico, sino que me parecía como esos jugadores que funcionan de mejor manera siendo un secundario, como se vio en Las Guerras Clon y la película original de Star Wars; pero estaba dispuesto a ver que me tenían preparado.

El ascenso al poder de Tarkin, como conoció al Emperador y su relación con Darth Vader sí que es interesante y abre de buena manera una brecha a explorar de la situación socio-política y militar de esa época poco explorada haciendo de esta una lectura verdaderamente interesante; pero también el pasado de Tarkin pudo haber sido condensado en un par de páginas y un libro completo le queda casi grande.

La trama es básicamente una historia de cómo las personas se hacen a sí mismas y son forjadas en base a sus experiencias. Específicamente la gente de gran riqueza y poder político. El libro se sitúa en medio de “Venganza de los Sith” y “Una Nueva Esperanza”, tal como la novela de John Jakson Miller “A New Dawn”, pero esta vez desde el punto de vista del Imperio... y mejor escrita que esa otra cosa.

Los Imperiales la novela - Tarkin, Sidious y Vader - son un grupo fascinante, pero eso es lo que básicamente estaba esperando cuando tomé una obra escrita por James Luceno. En la larga lista de autores de libros y novelas dedicados a Star Wars, es indudable que hay varios que destacan y que han dejado su huella en este de una manera u otra; Alison y Stackpole son los que te entregan la aventura, Troy Denning los eventos que cambian y moldean el EU, Stover prosas trabajadísimas, Anderson y Timothy Zahn son los cabecillas en la construcción y expansión del universo y mitologías (yo personalmente soy un fanboy de Zahn); y Luceno… bueno, Luceno es el hombre al que le encargas los villanos.

Él ha escrito alguno de los mejores y más importantes libros de SW, con un estilo que se deja leer bastante bien, con objetivos claros, y tiene que ser el autor que más conoce y entiende los secretos que guardan los corazones de los Sith, así como el funcionamiento político antes y después de las Guerras Clon. Tiene mucha experiencia escribiendo villanos, habiendo explorado la juventud de varios Lores Sith en libros excelentes como “Dark Lord: The Rise of Darth Vader” y “Darth Plagueis”, así que si iban a darle a alguien el timón en una historia sobre el maquiavélico Tarkin, la elección jamás fue complicada.


La novela nos sitúa en la remota base Sentinel, donde Tarkin juega un rol meramente administrativo en la construcción secreta de la Estrella de la Muerte, ya que Darth Sidious está usando toda su influencia política y el poder del Lado Oscuro para manipular la Galaxia y cambiar su configuración, y necesita esta arma. Un ataque imprevisto al lugar de construcción le fuerza a ir a hablar con el Emperador Palpatine y su mano derecha, Darth Vader, para hablar del asunto.

Esto desencadenará una lucha contra una Rebelión tan joven y reciente que ni siquiera la clasifican de ese modo, sino que solo como un conflicto contra Loyalistas Republicanos que el Moff deberá aplacar con la ayuda de Darth Vader; pero ambos caerán presos de una trampa y tendrán que vérselas con inferioridad numérica, armamento superior y estrategias que les dan más de una sorpresa mientras el misterio de quién está detrás de todo sigue en el aire.

Y mientras eso sucede, conocemos a su familia, sus tradiciones, el planeta de donde vino llamado Eriadu, nos lleva a una revisión a los ritos de pasaje que un joven Tarkin tuvo que pasar para merecer el respeto de su padre y formarse como hombre, estratega y guerrero donde su ideología de “gobernar usando el terror y la intimidación” nace; sus movimientos calculados como un cadete en la academia y luchador en las Guerras Clon, su encuentro con Palpatine y el nacimiento de su asociación.

La historia es realmente simple, se mueve en un periodo corto de tiempo y las chances de que realmente le pase algo malo a nuestros protagonistas contra las amenazas que enfrentan es relativamente nula, pero el juego del gato y ratón entre Tarkin + el Lord Sith vs la proto rebelión sirve como plataforma para explorar sus temas: por un lado la visión de que Tarkin es el Super Hombre Nietzscheniano, el que quiere orden a todo costo y cree que el poder es mejor consolidado entre unos pocos – siempre y cuando él sea uno de esos pocos  para que funcione plenamente; y por el otro el hecho de que el daño colateral y las muertes de civiles e inocentes no importan siempre y cuando sus sacrificios sirvan para un propósito, en especial si es para mantener el terror y el orden en el Imperio, como Alderaan lo descubriría unos años después.

Aunque mi parte favorita de leer es la relación compleja entre Tarkin y Vader. Sus interacciones son momentos fascinantes, sus ideologías igual chocan, con Vader usando fuerza física y La Fuerza para resolver sus problemas, Tarkin prefiere intimidar y aterrorizar más que usar cosas tan brutas. Y a medida que avanza la investigación, comprendemos que jamás ha habido una amistad entre ellos, sino que funcionan tratando de no pasarse a llevar más que nada para que el Emperador no se enoje, pero un dejo de ligero respeto mutuo irá creciendo lentamente.

Además, nos deja ver las sospechas que el Moff tenía sobre el Lord Sith. Mientras que el resto del Imperio y los Rebeldes creen que Vader es la contraparte del General Grievus creada por el Emperador; un humano o cuasi humano que se ofreció a ser aumentado por maquinaria y se entrenó o lo entrenaron en las artes oscuras Sith; un monstruo creado en un laboratorio hecho con partes de otros seres y tecnología; solo un robot; u otras teorías; Tarkin usando observaciones de lenguaje corporal sabe que Vader es Anakin Skywalker, por su estilo particular de lucha con el sable láser, la forma en cómo camina, cómo trata con sus Stormtroopers, etc, y como sirvió bajo sus órdenes y reconoció la manera en como lo miraba a través del casco, está seguro de ello… aunque jamás se atrevería a mencionarlo.

Aprenderemos como Tarkin llegó a comandar la Estrella de la Muerte, y por qué aparentemente parece que él sujetara la correa de Vader, y además le veremos reflejar algunos hechos vistos en la serie animada Las Guerras Clon, como su aprisionamiento en la Ciudadela o su rol en el destino de Ahsoka Tano. Y como está en el periodo entre Trilogías, y la mayoría de la continuidad post Disney cambia después de Retorno del Jedi, Luceno es libre de recuperar algunas cosas de sus trabajos anteriores como Cloak of Deception, Darth Plagueis and Rise of Darth Vader y hacerlas de alguna manera otra vez canon.

Algunas de las secciones de la novela son listas de artilugios, planetas, especies y armas del fallecido Universo Expandido para salvar lo más posible de esos elementos hacia el Nuevo Canon antes de moverse a la era post Despertar de la Fuerza, como si este libro fuese un salvavidas estelar a lo que vino antes del mismo. El libro es una mezcla efectiva de los shows animados, las precuelas, la Trilogía Original y el Universo Expandido.

Por otra parte, nuevamente vemos que Tarkin tenía su propia visión en cuanto a los rumores sobre qué pasó ese día en la oficina del Canciller Palpatine. Se sabía que 4 maestros Jedi fueron a arrestarle y una batalla feroz sucedió. No se sabe cómo fueron muertos los Jedi y como se le deformó el rostro al Emperador. Tarkin se explicaba esto pensando que como Vader le sirve a Palpatine, que este sería su maestro Sith, y por esa razón los Jedi querían su cabeza. Pero Palpatine sabe que Tarkin sabe; pero el Moff no está consciente de que sus sospechas son conocidas, y el Emperador aprecia que mantenga su boca cerrada, no porque le molesten los rumores, sino porque eso demuestra la lealtad y tino de Tarkin en cuanto a mantener a raya su ambición personal.

Conocemos esto porque Luceno nos lleva dentro de la cabeza de Sidious, tal como lo hiciese antes en sus otras novelas, y con ello creo que fans de los Siths también disfrutarán a lo grande. Hay algunas revelaciones pequeñas pero jugosas acerca de cómo gobierna su Imperio desde las sombras y cuál es su meta final, lo equivocados que estaban Tarkin y Dooku sobre sus planes y como usaba al Conde durante las Guerras Clon para tentar la lealtad del futuro Moff; por qué la Estrella de la Muerte necesitaba existir, y por supuesto, su relación con Vader de maestro y aprendiz/esclavo es acentuada aún más.

Me encanta cuando Darth Sidious se burla de Darth Vader tal como en el future se reiría de Luke en Retorno del Jedi. La frase “la esclavitud y el desierto forjaron a Skywalker” que le lanza mientras se ríe maliciosamente es muy cruel, ya que eso fue lo que formó al Caballero Jedi cuando pudo superarlo, pero el lado Oscuro tiene a Vader completamente esclavizado a su voluntad. El Emperador y sus escenas son por lejos lo mejor del libro.


James Luceno representa perfectamente el estilo de expresarse y pensar de cada personaje visto en el cine tan bien, que cuando Dooku habla con Tarkin puedes imaginarte a Christopher Lee y Peter Cushing conversando en la pantalla grande, y se nota que se divierte muchísimo escribiendo a los villanos de la Saga Galáctica.

Uno de mis problemas con la historia es que los rebeldes no podrían distinguirse el uno del otro más allá de sus ocupaciones, solo hubo una escena cuando se pusieron a hablar sobre sus dilemas personales que parecían diferenciarse y conocer el porqué estaban luchando, cuál era su causa; lo que es genial cuando vemos que son tan amorales como los villanos a los que combaten… pero fue una pequeña parte de su historia, ojalá que algo por el estilo hubiese acompañado toda su sub-trama en vez de ser meramente un pequeño pedazo casi al final.

Otro pero es el pasado del personaje. No sus encuentros con Palpatine en su juventud, sino que toda la historia esa de supervivencia. Eran cortas y precisas, pero jamás vemos ninguna falla que Tarkin debiese superar, solo pruebas de que su ideología de regir en base al miedo sirve; y cada vez que eran insertadas en la narrativa parecía forzado e incómodo. Y por último, podrían haber sido resumidas en 2 apariciones en vez de las numerosas que tuvieron, ya que el pasado del Moff jamás fue tan interesante o rico de explorar como su presente.

De hecho, toda la historia pudo tener 100 – 120 páginas menos, porque su ritmo es lento y se anega de tanto en tanto con muchos detalles técnicos sobre la construcción de una nave, el diseño de los uniformes Imperiales, maniobras de combate y más. No es un libro de acción aventura que se pueda leer en una tarde, sino que nuestro protagonista es un hombre que se la pasa parado en frente de una ventana con sus manos tras la espalda pensando estrategias, por lo que la narrativa posee algo de un estilo mucho más pausado y calmo.

“Tarkin” es un libro que se va a la segura, sin mucha acción, amenazas y que se cuece a fuego lento; pero que de todos modos tiene buenas batallas espaciales cuando estas aparecen, revela cosas interesantes sobre las relaciones de los villanos, ayuda a recuperar cosas a la continuidad, nos deja entrar en la mente de uno de los mayores jugadores en la saga, y nos permite seguir y explorar – aunque no del todo eficiente – a uno de los personajes más interesantes y muy poco usados en la galaxia, como es el Gran Moff. No es el trabajo más fuerte de Luceno, pero sigue demostrando que el hombre sabe escribir villanos y que estos son tan atractivos de seguir como los héroes, a veces incluso más.

7.6/10



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