martes, 1 de marzo de 2016

Reseña Comic: Robocop vs Terminator


ROBOCOP VS TERMINATOR

Editorial: Darkhorse Comics
Fecha de Publicación: 1992
Guionista: Frank Miller 
Dibujante: Walter Simonson
Reseña: Ñoño Cool

Volvamos a los años 80 por un momento. Donde el cine de acción estaba dominado por hombres de músculos sobre los músculos, sudando masculinidad mientras repartían granadas, balazos, patadas y golpes a mansalva. Entre los invencibles héroes y villanos de la pantalla gigante ochentera teníamos a Sylvester Stallone, Jean-Claude Van Damme, Chuck Norris, Kurt Russel y Steven Seagal, aunque el maestro de maestros en cuanto al género siempre fue Arnold Schwarzenegger, cada uno interpretando seres durísimos, sin emociones, casi robóticos que destruían todo a su paso. Por esto, el paso más lógico era que si nuestros héroes y villanos ya eran como máquinas, ahora teníamos que tener máquinas protagonizando los films.

De ahí nacen el Terminator y Robocop, los dos personajes más famosos que se encuentran a medio camino entre ser humanos y seres metálicos en la historia del cine de ciencia ficción, uno es un robot que finge ser una persona, y el otro una persona que está condenado a vivir como robot. Ambas franquicias estaban hechas para cruzarse en algún punto, mucho más que Freddy y Jason o el Alien y el Depredador. Esto a pesar de ser conceptualmente muy dispares, dado sus estilos, propósitos y contextos; ya que las similaritudes están ahí. 

Todos y digo TODOS en los 80 los querían ver pelear entre ellos, y hasta el día de hoy el debate continúa, habiendo decenas de videos en el internet donde buscan una respuesta de quien sería el vencedor ya sea en combates a la muerte o batallas de rap; solo el "Stallone vs Schwarzenegger" los superaba en los círculos de los fans de películas de acción de la época. Por eso cuando una compañía tuvo los derechos de ambas franquicias en un punto creó una serie de videojuegos, y claro, un tebeo crossover.

Para llevar a cabo la tarea, no se buscaron autores desconocidos sino que dos monstruos de la industria: Frank Miller y Walter Simonson, y ambos estaban pasando el periodo de fama luego de estar en la cima de sus respectivas carreras. Miller había hace poco cambiado el mundo del tebeo para siempre con su paso por Daredevil, luego Batman y creado Sin City como la guinda de la torta, en esta época a pesar de no entregar siempre oro puro, era una figura respetada al nivel de la adoración, considerado un dios del comic, y no un hombre cualquiera con ideas y ejecuciones legendarias pero que también puede caer en feos errores como ahora; y Simonson forjó maravillas en su etapa con Thor, Fantastic Four, X-Factor y más, posicionándose junto con Miller, Jim Starling y John Byrne como esos autores que podían tanto dibujar como guionizar productos de lujo. Así que era la época perfecta para sacar este comic.


Y aún así les digo que no esperen un producto sin fallas y completamente maravilloso, pues tiene sus problemas; pero son muy menores comparadas con la acertada mezcla del futuro apocalíptico del Terminator y el corrupto Detroit de Robocop. La trama es simple y tiene todo el sabor a una película ochentera: cuando los humanos sobrevivientes del futuro descubren que la tecnología que trajo de vuelta de la muerte a Alex Murphy y lo transformó en Robocop fue la que también dio origen a Skynet, mandan una soldado atrás en el tiempo para eliminarle antes de que él de origen a la red asesina, mientras que Skynet envía un escuadrón de Terminator a protegerlo y así preservar su existencia, no importa lo que cueste; como una versión torcida de las tramas clásicas para salvar a Sarah y John Connor. Esto llevará a Murphy a luchar a través de varios viajes en el tiempo contra la soldado que le da cacería, así como combatir a la misma Skynet que le intenta proteger, pues se niega a ser el causante del apocalipsis sobre la gente que ha jurado proteger.

La mezcla de las franquicias es casi perfecta, tenemos los viajes temporales del futuro al presente pero este es uno distópico y no el normal de siempre, los problemas psicológicos y morales de Murphy por su identidad son aumentados dado que se le mezcla su rol en el fin de la humanidad, que lleva a la que es tal vez la mejor exploración del personaje en cualquier medio, mostrando que prefiere refugiarse en su lado máquina para esconderse de la pérdida que significó su transformación, y aún así debe ser lo suficientemente humano para proteger al futuro de los metálicos asesinos. Y como no, tenemos armas gigantes, explosiones, agresividad, mucha violencia y como no, Robocop luchando contra Terminator.


La historia tiene momentos de pura ciencia ficción en ella, ya que presenciamos la reescritura de la línea temporal gracias a muchos viajes al pasado que tratan de sobreponerse uno sobre otro y eliminar lo que el otro cambió. Tenemos viñetas o páginas completas que se repiten pero con pequeños o sutiles cambios para mostrar que es lo que la disrupción cronal cambió esta vez; se nota MUCHO aquí la influencia de Simonson sobre Miller por el contexto temático de sci-fi por sobre el noir que domina Frank, que aquí ni aparece. PERO eso no significa que Miller no deje sus huellas por todo el tebeo, ya que su estilo se mueve por las páginas en cada momento, con hiperviolencia cruda y sucia, toques sexualizados, personajes ultra masculinos como protagonistas, caos, corrupción y crueldad por doquier; digo Robocop por momentos se vuelve la epítome del machismo y la única forma en que sea más viril es que está bañado en sangre y prenda un cigarro con su revólver mientras se afeita con un machete de metro y medio y dos mujeres suspiran por él abrazadas a sus piernas al son de una canción de AC/DC. Esto es Miller por donde se le vea.

El dibujo de Simonson es perfecto para este tebeo y acompaña esta lluvia de testosterona metalizada de manera magnífica, las onomatopeyas le dan un toque retro total y su estilo ferozmente kinético pero lleno de detalles hace que todo se lea de una manera muy rápida. No es uno de sus mejores trabajos pero no tiene que serlo, ya que NADIE en el mundo del comic dibuja como Simonson, y sus trazos son únicos y una belleza para los ojos.

En conclusión, este tebeo es una maravilla para los amantes de la ciencia ficción ochentera o las películas de acción de dicha época, donde dos íconos del ayer se enfrentan en una batalla más que de solo golpes de puño metálico y balazos en sus pechos de acero, pues ocupan todo lo que poseen sus arsenales conceptuales para producir un clásico del género a pesar de no estar en formato de película y si de comic. 

8.5/10

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