martes, 9 de junio de 2015

Karney

P00001 - Karney #1 (de 4)

Bryan Johnson y Walter Flanagan, conocidos en las películas de Kevin Smith como Steve-Dave y “Fanboy”, se encargan esta vez del guión y el dibujo respectivamente y nos ofrecen una visión terrorífica de los circos ambulantes.

¡Incluye una introducción del cineasta Kevin Smith!

El circo de las rarezas de Othello está en la ciudad. Si creían que lo habían visto todo es porque no nos conocían. Nunca jamás podrán olvidar nuestra visita, si es que sobreviven para contarlo.

Idioma: Español.
Editorial: IDW 
Año: 2005
Guion: Bryan Johnson  
Dibujo: Walter Flanagan 
Tradumaquetadores: MetrallaFX [CRG]
Archivos:
Formato: CBR   
Tamaño: 51 Mb

P00002 - Karney #2 (de 4)P00003 - Karney #3 (de 4)P00004 - Karney #4 (de 4)

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Reseña Serie de Televisión: Gotham Temporada 1


GOTHAM - TEMPORADA 1

Fecha de emisión: 22 de Septiembre, 2014/ 4 de Mayo, 2015
Creador: Bruno Heller
Episodios: 22
Cadena televisiva: FOX
Reseña: Ñoño Cool

La propuesta de esta serie es tal vez la más arriesgada de todas las dedicadas a personajes de comics en el último tiempo, ya que dicho personaje técnicamente ni siquiera estaría presente a lo largo de esta. ¿Una serie sobre Batman sin Batman? ¿Eso se puede hacer? - inserte broma de Arrow aquí – y más importante aún ¿algo como eso puede captar la atención de la audiencia? Bueno, después de ver la trama y los ratings ambas respuestas son un “si se puede” con distintos niveles de éxito, pero nos dejan con otra pregunta en el aire ¿cuánto puede durar este experimento?

Batman tiene que ser uno de esos personajes que trasciende el tiempo, las culturas, las generaciones e incluso los medios, pues no solo en los comics ha encontrado su hogar, sino que en series animadas, live action, películas, y un sinfín de otros productos ganándose un inamovible lugar en la cultura popular. Y gran parte de eso se lo debe a su mitología, que comprende su retorcido y corrupto ambiente que es la ciudad de Gotham y toda la clase de desquiciados criminales y abnegados hombres y mujeres que la pueblan, Batman sin su mitología no sería nada más que un tipo vestido de rata voladora andando por ahí ¿pero su mitología puede sobrevivir sin Batman?

“Gotham” saca al Caballero Oscuro del camino y nos presenta a la ciudad como si, donde nuestro protagonista sería un joven Jim Gordon recién llegando a la ciudad y al cuerpo de policía del lugar, donde rápidamente se da cuenta del nivel de corrupción que lo recorre, y que él es el único que parece tener algo de honestidad en sus venas. Desde un inicio nos dejan claro que Gotham es una ciudad gravemente podrida hasta los huesos y Jim tendrá que valerse de todas sus capacidades para poder despertar vivo en su cama al día siguiente.

Además la serie nos presenta versiones jóvenes de gran parte de la galería de villanos y personajes secundarios del murciélago, donde se intenta representarlos bajo una nueva luz… lográndolo bastante bien en algunos, pero fallando miserablemente en el resto. Tenemos por un lado a Falcone y Maroni como capos de la mafia controlando la ciudad, analítico y tranquilo el primero y salvaje y arrebatado el segundo, quienes son realmente muy bien representados por sus actores, imprimiéndoles una presencia muy intimidante; además de un Oswald Cobblepot en sus más tiernos inicios en el hampa local, donde rápidamente muestra su gran crueldad, ambición y capacidad de manipulación; Robin Lord Taylor no entrega una interpretación que puede causar lástima, complicidad, alegría y todo al mismo tiempo. Su versión del “Pingüino” es a mi gusto el punto más fuerte de toda la serie.

Además otros tres personajes que se llevaron un buen tratamiento son Leslie Thompkins, Harvey Bullock, y Alfred Pennyworth. Los dos primeros son ambos carismáticos, duros, fuertes pero con un gran corazón, a pesar de que el segundo no quiera reconocerlo. Esta reimaginación de Bullock se me hizo la única razón por la que veía la serie en sus inicios cuando la historia aún no despegaba del suelo. ¿Y en el caso de Alfred? Es un badass de tomo y lomo, un ex militar del ejército británico a cargo del joven Bruce, y apenas verlo sabes que con ese inglés no se juega. Todo el sabor de Tierra Uno en ese Alfred.

En el otro extremo del espectro tenemos a los mal representados: Poison Ivy, una niña vegana con una obsesión insana con las plantas cuya actuación es totalmente caricaturesca; un Harvey Dent que en vez de ser el fiscal idealista de su juventud solo se la pasa apostando, jugando con su moneda y acobardándose ante la primera señal de peligro; un Edward Nygma también sacado de los Looney Tunes que tiene una cargosa obsesión con los acertijos al punto de que te preguntas ¿qué diablos hace trabajando ahí con ese desorden mental? Luego recuerdas que es Gotham y lo dejas pasar; la esposa de Gordon como una llorona de campeonato con un cambio hormonal más errático que las mujeres en los peores chistes machistas; además de Selina Kyle es una niña pequeña criada en las calles y ladrona profesional a la que le dicen “la gata” quien tiene un romance desde ya con un pequeño Bruce Wayne. Dejando de lado que muchos de ellos podrían tener un rol en la serie de los 60 de Adam West y no desentonar nada, me lleva a preguntarme ¿Cómo diablos les costará encontrar a estos villanos en el futuro a Batman o al mismo Jim Gordon si casi 10 años antes telegrafían con tanta fuerza en lo que se convertirán?

Dejando esos errores y aciertos claros de lado, hay dos personajes que a mi gusto se quedan a medio camino sin poder decidirme si me gusta lo que han hecho con ellos o no. Me refiero a nuestro protagonista Jim Gordon, y a quien más tarde se transformaría en Batman, nuestro recientemente huérfano Bruce Wayne.

El primero es más que nada porque mientras teníamos buenos actores en la mayoría de los roles, siempre se me hizo muy tieso y con poca capacidad interpretativa, por lo que no me convencía como Jim… hasta la segunda mitad de temporada donde ya lo comencé a sentir como el Gordon que yo quería en sus actitudes, pero su actuación sigue siendo carente.

Y en el caso de Bruce, bueno porque si bien es el chico dolido por la muerte reciente de sus padres y el actor no está nada mal para ser un niño, y lo interpreta bastante creíble; pero y este es un gran PERO ¡lo están volviendo Batman muy rápidamente! Para una serie que planeaba usar toda la vasta mitología del murciélago sin involucrarle parecen desesperados por tenerlo dando vuelta lo más pronto posible. Su actitud de aprender a golpear, trabajo detectivesco, y más elementos de un Batman ya adulto están forzadamente presentes en este Bruce de 10 años… si seguimos a este paso será Bat-kid a los 16. Por eso no se que pensar de ambos... me gustan y me disgustan, no es una diferencia tan patente como con los personajes anteriormente revisados.

Ahora, dejemos tranquilos a los personajes y vayámonos a lo que mantiene bien a flote la serie: su historia. Comenzando con lo ineludible en todo lo que tenga que ver con Batman, el asesinato de los Wayne ante los ojos de su impotente hijo. Me hubiese gustado que los Wayne muriesen a final de la primera temporada explorando primero cómo su presencia afectaba Gotham, pero era inevitable y fue bastante bien manejada en pantalla. A partir de ese punto es donde la serie toma un cariz diferente a lo acostumbrado, pues en vez de saltarnos al futuro de Batman, nos quedamos directamente en los momentos posteriores al tiroteo y vemos como la telaraña de corrupción, lucha de poderes está presente y distintos personajes juegan en esta Gotham particular.

Acompañado esto de un gran diseño de producción, una atmósfera pesada e inquietante, una paleta de colores deprimente, todo dotándola de un tono bastante más adulto a lo que DC en cuanto series había entregado hasta el momento.

 Y para evitar transformarse en una simple procedimental criminalística tipo CSI, NCIS, Criminal Minds, Castle, Unforgettable, o las docenas de otras series de ese tipo pero con personajes de comics, bebe de la fuente prácticamente inagotable que son los mitos del Caballero Oscuro presentando algo apresuradamente y con distintos niveles de acierto a cada personaje perteneciente a este, desde los Grayson voladores, Leslie Thompkins y un personaje que no creí resultara pero me cerró la boca de un derechazo a la mandíbula: EL JOKER.

Con quien jugaron por mucho tiempo presentando muchos candidatos posibles como tentativa y cuando apareció - ¿o lo hizo? – fue con fuerza e inspirando terror, y aún así no sabemos si ese era el Joker u otro de los engaños presentes en la serie. Esta duda es lo que me ha hecho seguir la serie a pesar de que su trama a lo largo de su emisión flaqueaba de manera intermitente.

Además su otro recurso para evitar caer en el pantano anegado de procedimentales criminalísticas es sus distintas subtramas dando vuelta. Esta red de intriga también tiene sus distintos niveles de éxito, pues mientras falla y acierta con la misma regularidad cuando tocan apresuradamente la relación entre Bruce y Selina, pero al dedicarse por ejemplo la guerra de mafias y todo lo referente al Pingüino simplemente se vuelven episodios tensos, interesantes y con mucha adrenalina, casi al punto que se me olvida que extraño a Batman en el medio gracias a este Pingüino.


Y son estas subtramas las que construyen la historia, la cual no me ha entusiasmado mucho – pensé en dejar de ver la serie a medio camino – ha sabido captar mi interés, en su lento, lento desarrollo, durante todo su avance me tuvo entre desencantado y cautivo, y cuyo final de temporada me dejó con esta misma sensación.

“Gotham” logró golpear fuerte cuando todos los engaños del Pingüino dieron fruto y se posicionó por primera vez como el “rey de Gotham” de una manera satisfactoria, pero también se quedó muuuuy tibia en cuanto al resto de subtramas por el mero hecho de que no puede hacer que cosas realmente importantes sucedan en las vidas de nuestros personajes, eso debe pasar en un futuro muy lejano, estrictamente 10 años más adelante, y por esto no les ocurrirá nada relevante que deje al espectador con ganas de continuar hasta ese entonces. Es aquí donde la premisa de Gotham le juega en contra, su mejor arma es también su propia kriptonita. La mitología que la define y le trajo todos los espectadores le impide realmente avanzar por sí misma.

Y por eso el final de temporada se quedó cojo de una pata, dejando muchas cosas apresuradas o mal ejecutadas y cada una cerrando de una manera que te deja pensando si tienen algo real preparado para ellos en su segunda temporada; solo veo que eso pueda funcionar bien si saltamos dos o tres años en el futuro desde aquí para cambiar las reglas del juego, despertar nuevo interés y como no, mejorar todo el asunto del Bat-kid. El dilema es que Gotham fue un éxito de audiencia enorme y no se planea darle un cierre próximo, así que las historias probablemente no se saltarán años sino que se estirarán lo máximo posible a riesgo de perder coherencia como ocurrió en Smallville.

Para finalizar, como producto final “Gotham” me dejó con sentimientos encontrados, pues si bien tiene muchos pros, tampoco está libre de una gran cantidad de contras; puede tenernos muchas sorpresas reservadas a futuro así como también alargar sin necesidad historia a riesgo de aburrir… sinceramente no se qué pasará con esta serie.

Así que volviendo a mi pregunta inicial ¿Cuánto puede durar este experimento? ¿Cuánta vida le queda a este show de Batman sin Batman? Deben haber algunos más optimistas y pesimistas que yo en cuanto a predicciones, pero en mi caso le vaticino 3 temporadas si sigue manejando las cosas así de mediocre, y 5 máximo si hace las cosas bien.

5.8/10



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