martes, 17 de noviembre de 2015

Reseña Comic: Starlight


STARLIGHT

Editorial: Image Comics
Fecha de Publicación: Marzo - Octubre 2014
Guionista: Mark Millar
Dibujante: Goran Parlov
Colorista: Ive Svorcina
Portadista: John Cassaday
Reseña: Ñoño Cool

Antes de hablar del comic en sí y entrar de lleno en materia, tengo que hablar sobre su autor. Esto porque Mark Millar es uno de los escritores de la industria más polémicos y que más fácil divide a los lectores en el panorama actual. Primero, porque escribe todos sus comics de manera cinemáticas, con tramas auto contenidas dueñas una sensación espectacular de movimiento tipo Hollywood, con violencia gráfica e incluso los diseños de los personajes tienden a lucir como actores de Hollywood, todo porque espera que algún día se vuelvan películas.

Y lo ha logrado, entregando películas com Kick-Ass, Wanted y Kingsman: The Secret Service, así como inspirando con sus versiones de The Ultimates a la película de los Vengadores en el cine, y con Ultimate Fantastic Four al reboot de Josh Trank (que terminó siendo pésima, pero eso fue por causas externas) e incluso 6 de sus otros trabajos en comics están en conversaciones de volverse films, entre ellos Nemesis.

El problema es que a la hora de adaptar sus obras se tienen problemas con el contenido y son censurados, dado que mucho de lo que se escribe los críticos, periodistas e incluso lectores de comics califican como: “racista, sexista y con violencia gratuita y gore innecesario”. Millar siempre está en medio de la controversia y la publicidad negativa y no hay obra suya que al ser traspasada a la pantalla grande que no haya sufrido cortes en su contenido para evitar dicha controversia.

Y aún así Millar no tiene problema con seguir construyendo historias explosivas con violencia agresiva, mientras que gran parte del público comienza a pensar ¿cuánto de esto lo hace por creatividad y cuanto solo por dinero? ¿Habrá otra violación gratuita en el conjunto? ¿La película saldrá pronto? ¿Usará otra vez el mismo dialogo cínico y agresivo que siempre suena igual? ¿Cuánto puede seguir ordeñando el mismo concepto repetido una y otra vez? ¿Seguirá siendo Millar el Michael Bay de los comics?

Mientras que otros fans lo defienden porque creen que no es el Michael Bay de los tebeos, sino que el Tarantino de estos. Dueño de un estilo kinético, con lenguaje e imágenes fuertes que le dan contexto a un mundo agresivo pero interesante, diálogos con humor negro que ayuda a darle personalidad a sus personajes, con un ritmo propio y un sello totalmente inconfundible que atrae a sus fans dada la originalidad en como usa elementos que otros consideran mal vistos. ¿Quiénes tienen la razón sobre Millar? ¿Los que lo defienden como genio creador o quienes lo critican como un vendedor de excesos gratuitos por algo de atención?

En mi caso personal, creo que me encuentro al medio, para mí no es un Bay o un Tarantino, está lejos de ser cualquiera de ambos, y debo admitir que si bien me canso mucho leyendo sus comics uno tras otro porque su estilo me termina cansando por repetitivo; disfruto bastante de obras como Nemesis y Kick-Ass, y sobretodo Old Man Logan (a la que le hice reseña). Ahora, el Millar que me gusta más es cuando se contiene un poco más a sí mismo y si bien mantiene su marcado estilo, utiliza su creatividad en construir mundos fuera de su zona de confort como pasó con Civil War, o más notoriamente con Superman Hijo Rojo (al que también le dediqué reseña) o casi totalmente jugando a su opuesto (un “Bizarro Millar” si quieren) cuando guionizó su etapa con Superman Adventures, donde priorizaba el corazón y el espíritu de la esperanza por sobre la violencia, aunque manteniendo ese estilo cinemático tan característico. Y con su “Jupiter Legacy” toca un espacio perfecto entre el Millar desatado bañado en sangre y excesos y el “Reverse Millar” dulzón del corazón grande que nos trae historias con personajes entrañables.


¿Y en el caso de Starlight? Pues creo que fue Reverse Millar quien estuvo a cargo de este, pues  tal vez sea el tebeo menos característico que ha escrito el polémico guionista. Es una historia llena de sentimentalismo, romanticismo, sinceridad, mucha nostalgia y una reverencia al pasado y el género pulp mientras construye un mundo donde los viejos y cansados héroes todavía pueden hacer la diferencia al inspirar con confianza y valor a la gente que los sigue con fervor, donde los personajes son humanos en vez de estereotipos de sus tebeos tipo “exploitation”. Y sinceramente, es uno de sus mejores comics a la fecha.

 Aunque Reverse Millar es igual que el normal en un aspecto: pues Starlight, mini serie de 6 números con arte de Goran Parlov y portadas de John Cassaday, ya estaba buscando compradores en Hollywood por los derechos para transformarla en película antes de que su primer número saliera a la venta. Y si bien tiene el mismo sabor blockbuster de todos sus tebeos, creo que si Starlight es adaptada al cine… sería un verdadero cambio de percepción para el escritor y podría abrirle muchísimas puertas más si sigue con este tipo de narrativa en medio de su habitual estilo.

Nuestro protagonista es la versión ya avejentada de Buck Rogers o Flash Gordon de Miller, conocido como Duke McQueen, quien vomo un piloto de la Fuerza Aérea de unos veinte años, fue inadvertidamente transportado al mundo alienígena de Tántalo, y salvó a todo el planeta alienígena de un dictador vil y opresivo; aclamado como un héroe por el pueblo, Duke rechazó la corona de Tántalo y eligió no ser su rey, sino volver a casa con su verdadera amada en la Tierra. De regreso ahí, nadie le creyó lo que hizo y le trataron con mucho desprecio, ni siquiera sus hijos quienes ya grandes se esfuerzan por alejarse lo más posible de este “loco”, solo su esposa le tuvo una fe ciega hasta la fecha de su muerte al inicio del comic.

En el primer número aprendemos tanto sobre Duke en su pasado glorioso y presente oscuro y sin propósito de magistral manera a través de unas viñetas intercaladas, mientras recuerda lo que fue hace 40 años atrás. Pero luego se encuentra con una llamada de auxilio de la gente que una vez rescató para que les ayude nuevamente, ya que esta vez han sido esclavizados por una raza cruel y poderosa. Al escuchar esto y superar sus dudas iníciales, sus viejos huesos encuentran nueva vida y se lanza a la aventura. ¿Podrá el viejo McQueen volver a ser el hombre que necesitan o es solo una reliquia oxidada?

Millar desde aquí podría ocupar los siguientes números yendo por sus convenciones crueles, crudas, violentas y más, pero Reverse Millar hace algo mucho más valioso: Le da a este acabado héroe un segundo momento de gloria mientras homenajea al género pulp de los años 30 con cariño, reverencia nostálgica y mucho corazón. La trama tiene un sabor inconfundible a Flash Gordon, la película de los Increíbles y Moebious, brillando con la fuerza y pureza de la Golden Age entre nuestra acción-aventura en cada página.

Millar ha demostrado que no sólo es capaz de escribir historias optimistas, sino que es muy bueno en eso. El cinismo, la desolación y el gore le pueden ir como anillo al dedo, pero me gusta más cuando el tipo que escribía sobre como Spider-Man le cambió la vida se pone al mando. Hay algunos momentos genuinos de carcajadas, algunos momentos de tensión y, en su conjunto, es un comic vale la pena leer.

Una vez que regresa a este mundo, todo avanza de gran manera. Ahora el lugar es muy diferente del que McQueen dejó atrás. La ayuda para aprender el nuevo contexto viene de la mano de Krish Moor, un nuevo héroe joven a quien llama cariñosamente como Space-Boy. Krish es un personaje genial, la venganza y la rabia lo motiva y su pasado es trágico, pero a medida que el comic avanza aprende de la experiencia y crece con ella, terminando como más que un mero sidekick sino que casi como protagonista mismo. Ambos hacen un gran equipo, desarrollando una gran relación mientras más se conocen.


Otro punto a su favor, es que si bien Millar normalmente no sabe escribir a la gente de raza negra, pues sus afroamericanos en Ultimate Comics: Avengers, Wanted y Kick-Ass  son muy mal representados, como drogadictos, criminales, que abandonan su familia, odian a los de otras razas, son casi todos “gangsta”, o pueden ser fetiches sexuales de blancos sin casi ninguna cualidad redimible excepto algunas excepciones contadas. En Starlight los personajes de raza negra no solo son menos estereotipados, sino que se les puso mucho más pasión y tiempo en construirlos.

Tilda Starr por ejemplo, es una personaje afroamericana, inteligente, con experiencia, fuerte, autosuficiente y que busca no repetir los errores de su pasado, eso le motiva a que pueda guiar a su gene con valor y sabiduría. Utiliza la fuera física pero prefiere usar su astucia para resolver los conflictos; y aunque no es perfecta sus defectos la hacen sentir más humana, y que el lector se sienta bien cuando sus esfuerzos son reconocidos y recompenzados.

Ella también es una de las excepciones en cuanto a mujeres que Millar escribe, donde la mayoría son objetos sexuales, mueren o son violadas para motivar al héroe, o si son mujeres fuertes lo son solo físicamente, como máquinas de matar en vez de usar la estrategia, como Hit-Girl o Mother Russia. Este personaje es la prueba de que Millar puede escribir a las mujeres y gente de raza negra fuera de la zona de donde siempre los hace, con grandes resultados.

Nuestro villano el “Kingfisher” por su parte, no es más que un villano del montón, mientras que su mano derecha es más interesante por su conexión con Space-Boy, aunque ninguno pasa más allá de ser solo el antagonista. Lo que podríamos ver de dos formas: es parte del homenaje a los comics pulp de la Golden Age donde este era el tipo de malvados que teníamos, o simplemente una oportunidad desperdiciada de crear un villano interesante para hacerle el peso a nuestro héroe. Y yo digo ambos, se entiende mucho la intención de por qué se hizo así, pero sinceramente hubiese preferido que se aprovechase la chance.

Otra cosa, es que no hay que cuestionar cómo un Duke tan viejo puede seguir con sus habilidades de pistolero y luchador a pesar de no practicar en 40 años porque diablos, es lo que queremos ver, un héroe que se levante de las cenizas para pelear nuevamente, queremos un héroe de ese tipo, que supere todas las adversidades, logre salvar a todos dejando un feliz resultado, como en las historias de Buck Rogers y Flash Gordon a las que homenajea ¿eso no hace la historia predecible? Obviamente sí, pero la vuelve muy disfrutable al mismo tiempo gracias a el tono que esta tiene y eso es lo que cuenta.

 En el caso del dibujo, Parlov nos entrega un arte clásico, simple, kinético, y que recuerda al estilo que se usaba en los años 30 donde estas historias eran famosas, como un homenaje a Moebius, creando un mundo lleno de color y vibrante de vida donde la acción fluye perfecta y el sentido de aventura se puede sentir en cada viñeta. Quien pensaría que quien ilustró Punisher MAX, haría algo como esto, pero bueno quien pensaría que Millar escribiría algo como esto… por eso digo que es el Reverse Millar quien se hizo cargo del tebeo.

Starlight es una historia muy familiar, pero aún así muy especial, un homenaje lleno de corazón al mismo tiempo que algo original que nos cuenta como un viejo héroe puede seguir siendo útil. El mundo pulp vuelve a la vida y puedes pensar que es el mismísimo Edgar Rice Burroughs quien lo escribe. Es un tebeo muy disfrutable y una gran experiencia que podría llegar a hacer que los fans de scifi viejos y nuevos lo disfruten de buena manera. Ojalá Reverse Millar se aparezca más seguido para tener esto respiros de aire fresco entre su estilo habitual.

9/10

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