viernes, 16 de octubre de 2015

Reseña Comic: Kingdom Come


KINGDOM COME

Editorial: DC Comic
Fecha de Publicación: 1996
Guionista: Mark Waid
Dibujante: Alex Ross
Reseña: Ñoño Cool

En un futuro no muy lejano sin especificar, la nueva generación de superhéroes puebla la Tierra; son descendientes de los antiguos grandes íconos; como Nightstar (la hija de Dick Grayson y Starfire), el hijo de Constantine y Zatanna, de Steel, Rayo Negro, Linterna Verde y un gigantesco etc, así como los hijos y discípulos de estos (osea nietos de los clásicos) son quienes funcionan como el relevo de la guardia de antaño. El problema es que todos han perdido su objetivo y vocación como héroes, y se han alejado de los viejos valores e intercambiado por el concepto de ser ellos los propios jurado, juez y verdugo, con un modo ultraviolento de actuar. Ya no habían supervillanos ni criminales pues los habían eliminado brutalmente a todos, o los que quedanan vivos estaban heridos de gravedad o forzados al retiro, pero como cada uno de los superpodersosos nuevos campeones se creían dueños de la verdad y justicia estaban en una constante batalla contra ellos mismos por el territorio y causando mucho más daño del que resolvían.

Los encapotados de la generación pasada se han jubilado casi en su totalidad siguiendo el ejemplo del que considerasen el más grande de todos ellos: el incomparable Superman. Él defendió al planeta sin descanso por décadas, amaba con todo su corazón a la humanidad y soñaba con ser uno de ellos con toda su fuerza protegiéndoles y aspirando a inspirarles así como ellos lo inspiraban a él, a tal punto que se enamoro de una humana, Lois Lane, y se casó con ella. Todo era felicidad hasta que el Joker llegó a Metrópolis y atacó el Daily Planet matando a 93 personas entre las que se encontraba Lois. Superman se encargó que Joker fuese apresado por las autoridades y pues aún creía en estas. Encerrado ahí el payaso fue asesinado por un nuevo superheroe llamado Magog, a quien Clark  lleno de furia por evitar que la justicia castigase al villano, captura y aprisiona a Magof, pero lo absuelven y no solo eso, la gente lo alaba en desprecio de Superman.

Cuando esto sucedió, Superman se decepciona tanto de la humanidad que cree que esta solo ha malgastado su tiempo y esfuerzo y abandona su nombre humano, se auto-exilia y retira de su cruzada inagotable de protector. Los demás viejos héroes al ver que el más grande de ellos se ha rendido ante esta nueva mirada del público que clama esta clase sucia y violenta de héroe se retiran también. Pero décadas en el futuro, donde la nueva generación de héroes es aún peor que los villanos de antaño, planean su regreso y una batalla generacional se divisa en el horizonte.

Además vemos a través de la perspectiva de un muy anciano pastor conocido como Norman McKay todo lo que sucede en este mundo, ya que él fue elegido tanto por el moribundo Sandman (el héroe de la edad de planta, no el personaje de Gaiman) así como por el Spectre para decidir quiénes serán los culpables que merezcan castigo cuando el Armagedón llegue con su pesada mano al planeta.

“Kingdom Come” es una respuesta al fenómeno cultural que sucedía en la década de los 90. Muchos autores de renombre - entre ellos el siempre polémico Rob Liefeld - se unieron y nos trajesen la llegada de IMAGE al panorama comiquero, editorial que tuvo una popularidad explosiva y revolucionó toda la industria. La fórmula de su éxito era simple: héroes mega-ultra-musculosos que tomaban la justicia en sus manos, castigaban con brutal extrema violencia que dejaban a los villanos muertos rápidamente y daño colateral masivo en la ciudad y el dibujo era totalmente espectacular y cinemático mientras que la importancia del argumento y trama interesante era prácticamente nulo. Su premisa era “la sangre vende” y vaya que tuvieron razón.

Las ventas iniciales fueron de un nivel nunca antes visto, dominando totalmente en este aspecto, pero como su concepto si bien era novedoso pero tan encasillado y con poco a lo que aspirar, entregaron cosas memorables sin duda, pero casi la mayoría absoluta de estos tebeos simplemente eran de bajísima calidad. Esto llevo a un declive tan rápido como fue su éxito, a tal punto que más del 90% de sus títulos a finales de la década fueron cancelados por el bajísimo interés y causaron una crisis económica en el mercado del comic de USA, pero su impacto de nuevos valores superheróicos más crueles sangriento y de alto impacto habían llegado para quedarse en el inconsciente colectivo.

Ahora, no todos los guionistas y dibujantes mordieron el anzuelo de los héroes con pistolas, músculos sobre los músculos y una actitud que haría ver el modo de operar del Punisher como el de un dulce viejecito, y uno de a los que esto no le gustó para nada fue a Alex Ross. El artista quien sentía un profundo respeto y admiración por los viejos héroes de la edad de Oro y Plata, veía como estos estaban siendo realmente muy maltratados en esta época donde todo era “EXTREMO” y donde solo las armas de fuego eran más grandes que los héroes ultra-musculados que las portaban y pensó que estábamos ante un verdadero final del superhéroe de antaño.

Por esto en 1993 buscó una manera en cómo poder expresar todo su sentir al respecto a lo que él consideraba un recambio mal puesto del género pero por sobretodo una perversión de los valores que se supone los campeones de la humanidad representaba y defendían con esta oleada de ultra-violencia; se juntó con Mark Waid, quien compartía su visión, y entre ambos crearon una mini serie de 4 números que 3 años más tarde en 1996, vería la luz bajo el sello “Elseworld” (ubicado en Tierra 22, el hogar de la Legión de Superhéroes original) y se transformó en algo con MUCHO más impacto y con un mensaje MUCHO más duradero que el fenómeno que lo inspiró.

En el mundo donde esto ocurre es una alegoría de lo que pasa fuera de las páginas ilustradas en los 90s: Una Tierra donde la Liga de la Justicia y los otros héroes clásicos se han retirado o actúan clandestinamente luego de que la gente que protegían los tacharan de ineficientes y prefiriesen a las nuevas generaciones que matan y se deleitan con la sangre de los villanos cada uno con su propio código de moral que imponen a todos. La humanidad los acepta con los brazos abiertos – como se ve en el periódico donde más de un 70% apoya a Magog, solo un 20 y tanto a Superman – a estos nuevos metahumanos y la corrupción y degeneración de los viejos valores que protegían la vieja guardia.

La gente de Tierra 22 al igual que los lectores de los 90 en el mundo real comienza a experimentar cómo los nuevos salvadores del planeta son unos bravucones fanfarrones sin escrúpulos que se la pasan luchando sin considerar las consecuencias de sus acciones; y mientras nosotros nos “liberamos” en gran parte de este tipo de personaje al dejar de comprar y leer sus aventuras – aunque cosas como Invencible, The Authority y Midnighter New 52 siguen vivos gracias a ser los pocos tebeos de calidad dentro de ese fenómeno – puesto que no compartíamos su pensar y perdimos interés, la gente de Tierra 22 no tuvo esa suerte y tenía que convivir día a día con estos pendencieros asesinos que se consideraban sus protectores.

Estos problemas éticos calientan el ambiente hasta que literalmente estalla en sus caras, ya que en su descuido y falta de control terminan rompiendo la matriz de control del Capitán Atom y este explota con la furia de varias bombas nucleares en el corazón de Kansas acabando con la vida de más de un millón de personas y dejando a todo el estado envenenado por radiación, quedando inhabitable y muriendo todo lo que se intente plantar ahí.

Este incidente es lo que saca del retiro al viejo Superman y con él lentamente también al resto de los otros guardianes de antaño, y su regreso implica que irán a confrontación directa con los metahumanos irresponsables para poder detenerlos en su actuar e impartir nuevamente la verdadera justicia y los valores del ayer. Y su éxito inicialmente es masivo y totalmente eficaz, “limpiando” el planeta de las malas semillas más rápido que una bala y con más fuerza que una locomotora… pero hay un problema en todo esto, ellos caen en el mismo error de a quienes les están parando los pies: son los jueces, jurado y ejecutor de los culpables. Si bien si se preocupan de los ciudadanos por sobre toda las cosas y no matan – para molestia de Wonder Woman quien sería muy feliz cortando cabezas - sino encierran a los “héroes” que no se les unan, siguen con la misma mirada pseudo-fascista que quieren erradicar.

A tal nivel de autoritarismo llegan los campeones de antaño, que los villanos de antaño que dejaron los actos vistosos para actuar desde hace años bajo las sombras entre los que se encuentran Vandal Savage, Catwoman, Ibn alXu'ffasch – Damian Wayne el hijo de Batman, quien aquí fue criado por el fallecido Ra’s Al Ghul – y por supuesto Lex Luthor, entre otros del repertorio clásico que se habían unido bajo una sola bandera como el “Frente de Liberación de la Humanidad” para luchar contra la nueva generación heroica, ven el regreso de sus enemigos de las décadas pasadas como la oportunidad perfecta para dar un golpe maestro y acabar por siempre con el largo y dañino predominio de los superpoderosos y regresar el mando del mundo a los humanos – osea ellos – y ser aclamados por la ciudadanía mientras lo hacen.

Batman por otro lado, en conjunto con otros antiguos héroes humanos, que combatían el crimen con gadgets, entrenamiento en artes marciales, arcos y flechas o armaduras tecnológicas, han formado un cuarto bando en todo esto, reuniendo a los hijos de la gente que se ha sumado a Superman quienes creen que también se debe eliminar a los nuevos “héroes” asesinos pero también a la Liga de la Justicia y pretenden que la humanidad tome las riendas del mundo nuevamente; por eso formarán una frágil alianza con la gente organizada liderados por Luthor que llevará a una serie de inevitables confrontaciones entre lo nuevo y lo viejo, bien y mal, antiguos aliados ahora vueltos enemigos y más, al punto de que la línea entre lo que es correcto y lo que no se borra de tal manera que no sabemos quién es el héroe y quién el villano en toda esta historia.


Sin mentirles, porque además está patente en casi cada viñeta de todo el tebeo, “Kingom Come” es una obra cuya trama tiene raíces profundamente cristianas, elemento que si bien espantará a algunos lectores que no quieren nada que ver con las creencias religiosas y repudian cualquier signo de ellas para que no les vengan a “infectar la mente con sus arcaicas mentiras científicamente desmentidas”; y por otro lado también al grupo tan religioso que no permite que algo como un comic con superhéroes venga a usar los conceptos que toman con tal dignidad y guardan con tanto respeto al ser “la fuente de sus valores y palabra sagrada intocable”; creo que la gran y amplia mayoría que no son tan radicales en su pensamiento para ninguno de los lados y entienden que lo que están leyendo es de hecho nada más que un tebeo, uno excelente y de una calidad brutal, pero un tebeo nada más; podrán sumergirse en la atmósfera religiosa que rodea a la obra; en específico los pasajes escritos en el libro del Apocalipsis. Estos pasajes bíblicos y toda el aura profética que se pasean a lo largo de la historia existen para entregarnos el tono dramáticamente catastrófico por venir a medida que avancen los hechos.

Este aspecto religioso se representa con la mayor fuerza en dos personajes, el pastor Norman McCay y el Spectre. Noman es un pastor que ve como la fe se ha ido perdiendo más y más y muy poca gente asiste a sus sermones, gracias a esto tiene tiempo de acudir a los últimos momentos de vida de su viejo amigo y ex superhéroe conocido como Sandman, quien en su lecho de muerte le entrega sus visiones proféticas de la destrucción por venir y lo conecta con el Spectre, quien es el ángel de la furia, la ira de Dios encarnada que solo llega a la Tierra cuando alguien merece el máximo castigo, y para eso busca a McCay, como su agente terrenal para que juzgue por él a quien de todos los bandos les debe caer la cólera divina.

El pastor será nuestros ojos en el avance de todo el conflicto, gracias a la habilidad de omnipresencia del Spectre que ayuda a McCay - artísticamente basado en el padre de Alex Ross - podremos explorar cada uno de los lados en la guerra futura y analizarlos a todos. En un mundo donde la humanidad ha perdido todo poder de decisión, ya sea en las manos de los superhéroes del futuro, los del pasado con poderes, los del futuro, los del pasado sin poderes e incluso los villanos, el viejo religioso, un simple humano mortal será el juez que enjuicie y abra un nuevo camino para la humanidad con su decisión. En un mundo donde los dioses gobiernan a los mortales, será un mortal quien juzgará a los dioses.

Digo dioses porque así es como se nos presenta a los personajes aquí, pues tal como Morrison, Ross y Waid los construyen visual y narrativamente como seres totalmente superiores y ultra-terrenos capaces al mismo tiempo de hacer el mayor bien así como el peor daño a los que estamos “bajo” ellos, la humanidad. Pero no todos los poderosos son retratados de esa manera, pues los meta-humanos actuales son como niños sin correa y el honor de ser deificados solo les corresponde a los héroes del pasado, esos que se fueron para no volver y que la gente los recuerda casi como un mito por las nuevas generaciones.


Pero los dioses no están todos del mismo lado, algunos bajan volando del metafórico Olimpo mientras otros siempre estuvieron entre nosotros, y por esto cada “bando” tiene distintas perspectivas. Superman es quien lidera a los, vamos a llamarlos “SÚPER-DIOSES” con Wonder Woman, Linterna Verde (Alan Scott), Flash (Jay Garrick), Hawman y Power Woman (ex Girl), Red Robin (Dick Grayson) y decenas más; quienes buscan detener a los metas rebeldes y unirlos a sus filas por la razón o la fuerza, y los que no acepten este ultimátum serán capturados en un gulag y sometidos a un proceso de “reformación”. El grupo de los “SUPER-HUMANOS” liderado por Batman, Blue Beetle, Canario Negro y Oliver “Flecha Verde” Queen por su parte no actúan tan abiertamente, sino que desde las sombras… y de hecho lo han hecho desde más de 10 años, trabajando por mejorar la situación alejados de Superman a quien ven como un dictador, pero ellos no se dan cuenta que lo que pretenden crear también es un estado policial donde Bruce Wayne y demás sean los amos indiscutidos de aplicar justicia.

Esta dualidad entre un otrora grupo homogéneo en cuanto a perspectivas se da por cómo reaccionaron a la llegada de los violentos metahumanos en su época de nacimiento. Superman y los que lo siguieron al retiro han perdido todo contacto con la humanidad, Grenn Lantern vive en una fortaleza en el espacio completamente solo esperando por amenazas alienígenas, Wonder Woman luego de ser expulsada por las amazonas ha sido una solitaria vagabunda, Flash protege a la gente pero sin dejarse ver, tocas o sentir gracias a su velocidad eternamente corriendo solo, Hawkman se ha ido por el lado animal y de la naturaleza oponiéndose a la gente en los bosques y Superman luego de la muerte de Lois, del Joker y lo sucedido con Magog vive 24/7 en la Fortaleza de la Soledad en medio de una granja artificial sin preocuparse de lo que pase en el mundo, diablos si el kriptoniano ha abandonado su nombre humano "Clark Kent" ahora solo le gusta que le digan "Kal-El". Por esto el grupo liderado por el hombre de acero ya no siente la pasada empatía con la humanidad y sus necesidades, tienen muy buenas intenciones pero al no comprender que quieren los mortales comunes y corrientes terminan decidiendo POR ellos en vez de CON ellos.

La gente de Superman habla de verdad, justicia y valores reales de lo que significa el heroísmo, pero al mismo tiempo encierran en una prisión de reeducación a los que estén en desacuerdo con su actuar, Kal-El se ha abanderado como el campeón de la humanidad pero ni siquiera ha reparado en preguntarle a estos humanos si lo que hace les agrada o si están de acuerdo con su actuar; tiene planes serios para mejorar la Tierra con la mejor de las intenciones pero no se ha detenido en evaluar el factor humano, quienes pueblan ese mundo que habla de cuidar. Incluso Supes para poder llevar a cabo esto se detiene en el planeta de fuego eterno Apokolips para pedir ayuda a su tiránico líder - no es quien piensan - y acceder a algunos refuerzos para su cruzada.

Wonder Woman por su parte al haber sido expulsada por las amazonas y guardarle rencor a los humanos porque ellos fueron quienes causaron esa situación, siento que solo busca el ayudar al mundo y detener – por cualquier medio incluido matar – a los meta-humanos para expresar esa rabia contenida y despecho, y por eso sus consejos a Superman llenos de odio y enojo a pesar de tener buenas intenciones, que incluso Kal se da cuenta que ella es demasiado violenta y brusca para sus objetivos.

El lado de Batman busca controlar a los metas y al Frente de Liberación de la Humanidad, por eso se unen a ellos para conocer sus intenciones, y están compuestos por súper-humanos que jamás se han retirado de sus labores como lo hiciesen los súper-dioses e hijos de los campeones retirados, son la llama de la juventud. Ellos si conocen las necesidades humanas pero sufren otro problema de enfoque, ya que si bien se oponen a forzar a la humanidad abiertamente con muestras de poder y quieren trabajar en conjunto con las autoridades, el trabajo incansable que han hecho al ser mucho menos en cantidad han tenido que endurecer mucho su actuar y ser mucho más radicales de lo que quieren dejar ver, pues pretenden crear un estado policial sumidos en el miedo como ya lo es Gotham bajo el cuidado de los robots de Batman. Y el orgullo de sus miembros al creerse también dueños de la verdad les impide aceptar a tener un diálogo con el bando de Superman para poder llegar a un acuerdo y prefieren hacer todo ellos mismos.

Es tal el orgullo y terquedad de Batman que el conflicto apocalíptico llega al punto de no retroceso antes de que acepte colaborar con Superman, y tiene que ser el mismo Kal-El quien tiene que acercarse a él a buscar su ayuda y recordarle por qué ambos antes eran compañeros, por qué antes trabajaban codo a codo como uno, recordarle que juntos pueden lograr lo que no separados. Batman podrá representar el lado humano pero tampoco estaba exento de haber perdido algunas cualidades de esta, como la humildad, y cuando acepta tomar la mano de Superman y sumar su ingenio, estrategia y tecnología a los números en cantidad y poder bruto del bando del kriptoniano una luz de esperanza se deja ver en el próximo Apocalipsis.


Los antagonistas en “Kingdom Come” están algo borrosos ya que Superman, Batman y sus grupos pueden ser al mismo tiempo héroes y villanos, pero creo que los meta-humanos violentos son nuestros opositores más claros... y ni así realmente, pues cuando la Liga de Superman o los hombres de Batman les piden alianzas hay grupos que deciden cambiar su actuar e irse con unos u otros, dejando claro que si bien hay metas que prefieren seguir su comportamiento corrupto, el grupo no es homogéneo y tenemos gente que quiere redimirse ahí y aprender a ser verdaderos héroes.

Los metas están "liderados" o al menos representados en la figura de Magog – nombre del falso ídolo de las épocas de Moisés en la Biblia - son la representación de todo lo que Image trajo consigo en su editorial y el efecto que tuvo en DC y Marvel con la llegada de los héroes “EXTREEEEEEEEEEEEEMOOOOOOOS” a ellas, grandes y musculados y portando un arma en todo momento; por lo mismo podemos ver rastros de Shatterstar y Cable que Rob Liefeld creó para Marvel en el diseño del personaje. Su llegada representaba el avance de los meta-humanos inescrupulosos y pendencieros tanto en las páginas del tebeo como fuera de estas, de ellos que matan sin dudar y viven por la sangre y violencia.

El problema es que Magog existe solo porque el público le abrió las puertas aplaudiendo de pie su actuar, y Superman abandonó a la gente cuando hicieron esto permitiendo que el mundo fuese como es ahora. Magog ya no disfruta de lo que hace, carga con el enorme peso de la culpa por la muerte del millón de personas inocentes en Kansas, y se arrepiente de haber abierto el camino a otros héroes como él pero con aún menos escrúpulos y remordimiento al que el público con hambre de venganza y sed de sangre. A la gente como él los eligieron por sobre los clásicos campeones de la humanidad.

Magog en sí es la crítica más clara del protagonista del tebeo superheróico de los años 90, donde las editoriales prefirieron dejar de lado a los íconos del ayer y reemplazaron por el comic violento; y tal como las editoriales de Marvel, DC e incluso un poco Image se arrepintieron de haber apostado por ellos en menoscabo de los otros por los pésimos resultados en las ventas, Magog se arrepiente por sus acciones al ver como el mundo al ser protegido por asesinos se ha llenado de muertos; las editoriales se arrepienten por el dolor en el bolsillo y cuentas de banco, Magog se arrepiente por el daño en su alma y corazón.

Así que tenemos 3 clases de héroes que tienen buenas intenciones pero las aplican de pésima manera, sería fácil decir que no hay villanos sino que solo un gran malentendido, pero eso sería obviar al equipo de la FLH liderada por Lex Luthor. Ellos son claramente el negro entre todos los grises. Ellos son los enemigos de los héroes del pasado que aún sobreviven gracias a su poder monetario y político, y si bien ven a los meta-humanos como un problema que debe ser eliminado para que la humanidad recupere las riendas de su destino, solo quieren explotar el conflicto hasta el punto máximo, con el gulag de Superman conteniendo a lo peor de lo peor de los metas y a todos los que se opusieron a Superman en un solo lugar, es una bomba que quieren hacer estallar, y que todos los héroes se consuman entre las cenizas. Cenizas de las cuales ellos resurgirán como un fénix maligno como los dominantes absolutos del planeta ahora que no habría oposición. Ellos quieren controlar al mundo aún si eso significa prenderlo en llamas.

La mesa de cartas está puesta de tal manera que los héroes han hecho todo el trabajo para los villanos, imponiendo sus visiones uno sobre otro han llenado el Gulag y la revuelta entre los injustamente encarcelados - a pesar de sus malas acciones - es inminente, incluso Batman se une a ellos para derrocar a Superman – o eso le dice a Lex – así que Luthor no tiene nada más que abrir las puertas de ese Gulag y dejar que los sucesos jueguen por sí mismos. Y su arma secreta, su as bajo la manga para asegurar el éxito de la masacre es nada menos que el el “mortal más poderoso”: El Capitán Marvel.


Billy Batson es una de las víctimas más grades en toda esta lucha. El abandono de la vieja guardia hacia él y la nula moral de la nueva guardia que destroza el mundo acabaron con la eterna esperanza del Capitán Marvel, quien se encerró en el cuerpo frágil de Billy, quien seguía siendo un niño cuando los grandes se retiraron, un chico inmaduro, inseguro y lleno de temor a lo que se venía vio como no solo sus compañeros le daban la espalda al Capitán Marvel, sino que la humanidad le dio la espalda a Billy, y solo Lex Luthor lo acogió y protegió; claramente el calvo megalomanía tenía planes para él, usarlo como la herramienta definitiva para acabar con los seres con superpoderes.

Lex le ha metido en su mente durante más de 10 años con la ayuda de la tecnología del difunto archienemigo del Capitán Marvel, el Doctor Sivanna; le ha hecho creer que todo el mal en el mundo es producto de los superhéroes y su actuar, y la única forma de que el planeta esté bien es asesinarlos, erradicar todo rastro de estos seres. Podemos ver cómo Billy se debate entre el añorar lo que fue, el dolor de lo que es, el horror de tener en su interior a uno de estos héroes que tanto daño causaron y lo vemos debatirse entre el poder de un dios y la mente de un humano, siendo la destilación más pura de todas las facciones en conflicto puestas en un solo ser. Y Lex no dejará pasar la oportunidad que las malas decisiones y pésimo actuar tanto humano como sobrehumano ha causado, y planea usar al mentalmente destrozado Capitán Marvel como la herramienta para traer el apocalipsis.

"Kingdom Come" está sinceramente plagado de personajes muy interesantes, desde Wonder Woman, Batman, el mismo Billy Batson, el pastor McCay, Spectre, Luthor, Magog y muchos otros en el gran repertorio de participantes en esta enorme mezcla de participantes, pero el que más me gusta de todos es uno de sus hilos conductores: SUPERMAN. Puede ser porque soy uno de los fans más grandes que conozco del kriptoniano y el favoritismo sea quien hable en este momento, o puede que pensando con la cabeza fría vea que al ser el protagonista es al que Ross y Waid mejor construyeron en esta historia y el cuál tiene un arco de desarrollo y evolución más completo como personaje, o tal vez un poco de ambos, para que negarlo.

Superman se ha desconectado con su lado humano desde el asesinato de Lois, por lo que detesta que le llamen Clark Kent y prefiere Kal-El, está muy avejentado y su rostro con canas y arrugas nos muestra el dolor que ha tenido que pasar, por eso el siempre alegre y positivo kriptoniano se ha vuelto un anciano pesimista y permanentemente cansado. Es alguien al que el dolor le ha quitado lo mejor de él, y prefiere estar completamente solo en la Fortaleza acompañado por sus mascotas (un perro, un caballo, un gato y un mono, que son un homenaje a Krypto, Comet, Streaky y Beppo, los súper animales de la era de Plata).

Puede que ahora gracias a las décadas bajo el sol sea inmune a la kriptnonita y más invulnerable que nunca pero él ha pasado tanto tiempo lejos del elemento que lo hacía el gran héroe de antaño, su humanidad.Por esto ya no está conectado con las necesidades de la gente y cuando regresa a tomar las riendas de la situación superheróica cada paso que avanza no es hacia la dirección que él pretendía, la de mejorar el mundo, sino que por el contrario, acerca más y más el Apocalipsis. Es alguien que actúa como un héroe pero su heroísmo solo hace que el mundo esté peor y peor.

Lo bueno es que siempre nos queda la sensación de que no importa que tanto esté alejado de su lado humano, este aún existe y está ahí esperando a resurgir, como lo indica el color negro en la S de su pecho que representa el permanente luto que mantiene por su esposa fallecida. El Superman de siempre aún se encuentra dentro de toda esta masa de dolor y cansancio. El problema es que está tan profundo que no fue capaz de ver el error de su actuar hasta que fue tarde, y tuvo que experimentar la muerte de miles de metahumanos tanto los que se le oponían como sus propios aliados, eran vaporizados por una bomba atómica gigantesca gracias a su mal enfoque y orgullo, que le impedía tomar consejos de mortales y solo escuchaba los de los super-dioses como Wonder Woman.

Esto cambia cuando es confrontado al final por el pastor McCay y este le hace ver las consecuencias de sus actos. En este momento es cuando Supes vuelve a ser Clark Kent, cuando regresa a escuchar los consejos de un mortal en vez de el de los dioses, cuando se reconecta con ese lado perdido y decide cambiar, reconciliándose con la humanidad para evitar más dolor y conflicto.

 Superman comprende que su actuar y el de los suyos no es la solución después de que el Apocalipsis llega y golpea con toda su fuerza, y solo mediante el diálogo y colaboración entre todos, héroes y humanos por igual podemos entrar en una nueva época. Kal tuvo que llegar a esta respuesta y encontrar su redención a través de mucha muerte, la de Lois Lane para retirarse, la del millón de gente de Kansas (entre ellos sus padres) para regresar como un hombre duro, y la del Capitán Marvel para entender que lo que hacía estaba muy mal.

El sacrificio final de Billy representó todos los errores, perdidas y punto de quiebre para cada uno de los bandos en el conflicto, pues era humano a la vez que un superhéroe, fue controlado por los villanos pero además fue vital para el juicio del Spectre sobre la Tierra cuando su muerte le indica al pastor y el ángel de la furia divina que todos han perdido demasiado y sufrido demasiado como para que fuese necesario castigar a alguien, y además todos habían actuado mal hasta ese punto y planeaban corregirlo. Es en este momento donde a pesar de que de los 5 bandos teníamos uno compuesto por crueles villanos, nos deja claro que “Kingdom Come” no es un vs entre el bien y el mal, sino que una historia sobre redención, donde la lucha era con sus propios demonios internos, ya que cada bando, los humanos, metahumaos, superhumanos y superdioses tienen que revisar su actuar y enderezar su camino si pretenden que sus buenas intenciones realmente se vean realizadas, cada uno tiene que hacer compromisos y cambiar para crear un mundo mejor.


 Podemos ver en epilogo de “Kingdom Come” así como en las páginas finales de ese especial de la JSA conectado con este tebeo, como el ciclo de vida y muerte sigue su curso durante los mil años más que seguirá viviendo, en los que Superman tendrá que ver como muere su mejor amigo Bruce y su esposa Diana, pero también como sus hijos, nietos y los hijos de estos pavimentan un futuro que da origen a la Legión de Superhéroes y más maravillas que le muestran que a pesar de sus errores, el futuro que quería construir se logró después de todo.

Y no solo Superman, sino que Batman, Diana y todos los demás héroes deben adaptarse a estos nuevos tiempos, cambiar su actuar pero jamás abandonando la moral que los movía, y los meta-humanos rebeldes así como la humanidad sin poderes deben encontrar su nueva brújula moral para poder adentrarse también a este diferente contexto; todos tienen un camino diferente a su propia redención. "Kingdom Come" nos muestra que incluso los dioses del Olimpo cometen errores y pueden fallar no importa sus intenciones, todo esta historia no es más que una lección de humildad para todos los participantes. Es por esto que en el epilogo Superman y Wonder Woman como marido y mujer le piden a Batman que sea el padrino del hijo que están esperado, necesitan la perspectiva humana y una tercera brújula moral para educar al que sin duda será el ser más poderoso del planeta demostrando que se ha aprendido sobre los errores cometidos que llevaron al Apocalipsis y ahora los inmortales conviven con los mortales buscando el bien común en esta nueva era de resurgimiento.

Pasando al otro lado de la ecuación, el apartado artístico, tengo que decir que es igual de espectacular. Alex Ross tiene un estilo único y repleto de personalidad totalmente diferente a cualquier otro dibujante trabajando no solo hoy en día sino que desde el nacimiento del tebeo en sí. Su realismo extremadamente cuidadoso y detallado permite transmitir las emociones de los personajes, en especial en cuanto a los ojos y miradas; y como no, las escenas de acción cobran un nivel épico donde se despliega su potencial al máximo como maestro del trazo y toda página rebosa de magia.

Y como no, también hay que mencionar que existen muchísimos guiños visuales tato a la historia DC pasando por diseños clásicos del pasado, rediseños que homenajean otros, nuevos personajes que son la culminación de las relaciones de personajes icónicos como los hijos de famosas parejas dentro del tebeo como por ejemplo la hija de Starfire y Nightwing, o la aparición de las super mascotas mencionadas en párrafos anteriores. También podemos ver guiños a otra obra culmine del género como es Watchmen, ya sea con la aparición del libro “Under The Hood” de Hollis Mason, el primer Búho Nocturno, la frase ““Who watches the Watchmen?” escrita en una pared o incluso Roschach interrogando a un sospechoso de un bar; en el cuál también están The Shadow y Sherlock Holmes. Toda una celebración del legado DC, si incluso Jerry Siegle y Joel Shuster se dan un paseo al final de la obra.

Y no solo DC es celebrado aquí, pues tenemos referencias a series de tv, variadas películas de géneros diversos, y apariciones de personajes Marvel como Spider-Man, Thor, el Capitán América y Doctor Extraño tienen un cameo en el gulag de Superman - junto a X-O Manowar de Valiant - y Phil Sheldon de la serie Marvels de Alex Ross entrevista a la Liga de la Justicia junto a otros periodistas cuando esta regresa al ojo público. Esta obra está llena de un despliegue visual de lujo ya sea en la obra, personajes y acción en sí, y también en los guiños que celebran el legado del mundo del ayer.

Ross y Waid crearon “Kingdom Come” como una crítica al movimiento noventero, sus personajes y estilo de ver el heroísmo, pero no es una queja de 4 números excelentemente dibujada, pues contiene moraleja, cada personaje es construido con cariño, hay mucho amor expresado por los viejos titanes del ayer y todos a pesar de que este comic pareciese un simple: “los héroes de Image e inspirados en ellos tanto en Marvel y DC están mal en su actuar, Superman y la vieja guardia están bien en su actuar”, tanto nuevos como antiguos tienen que aprender una lección que los hará evolucionar como personajes, héroes y seres humanos.

A casi 20 años de su publicación allá por el 96, “Kingdom Come” sigue siendo una obra de referencia en el género de los superhéroes y en el cómic en general.  Un tebeo construído con mucho amor y respeto por los personajes que ahí aparecen, construyendo un nuevo futuro sin olvidar las raíces profundas del pasado, poseedora de una crítica a la mirada de lo que era un héroe e los 90s y acompañada por una lección moral sobre el abuso de poder, sumado a un dibujo de LUJO, "Kigdom Come" es una novela gráfica totalmente única e irrepetible (lo demuestra los intentos de secuela y apariciones en el canon DC más adelante, que solo queda en anécdota) que todo fan de los comics tienen que leer al menos una vez en su vida, yo ya lo he hecho más de una docena y sigue tan genial como la primera vez.

10/10

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