domingo, 20 de septiembre de 2015

Reseña Serie Televisión: I Zombie



IZOMBIE - PRIMERA TEMPORADA

Fecha de emisión: Marzo 17, 2015 - Junio 9, 2015
Episodios: 13
Creadores: Rob Thomas, Dian Ruggiero-Wright
Cadena televisiva: The CW
Reseña: Ñoño Cool

"Soy una zombie que lucha contra el crimen"
Olivia Moore

"LA SERIE DE COMICS MÁS PASADAS POR ALTO POR LOS FANS ES TAMBIÉN UNA DE LAS MEJORES".

O si, voy a comenzar con esa frase, ¿y cómo no hacerlo? si es un show que a pasado muy desapercibido en el "panorama comiquero televisivo" actual a pesar de que su calidad deja en vergüenza a Agents of Shield, Agent Carter, Gotham y Arrow; y a pesar de que sea dueña de un tono totalmente distinto y sea apuntada a una audiencia muy diferente, se pone al nivel de Flash y Daredevil de Netflix... oh si, ahí va otra frase contundente y que puede causarle molestias a más de uno, y aún así la mantengo. Pero bueno, en vez de compararla con su "competencia"; mejor comenzar a decir por qué, al menos a mi gusto, la tengo elevada a un standard tan alto.

Las cabezas pensantes detrás de la serie son Diane Ruggiero y Rob Thomas (creador de Veronica Mars), utilizan el comic del mismo nombre solo como un punto de partida y crean su propio mundo yendo hacia nuevas direcciones que terminan por construir una de las mejores primeras temporadas en una serie de televisión. Pero para disfrutarla necesitas SEPARARLA INMEDIATAMENTE de su contraparte comiquera pues de adaptación fiel no tiene mucho, ambas son dos entidades completamente diferentes y deben ser vistas como tal.

iZombie es una de las miradas más alegres y optimistas en lo que al género zombie se refiere, a pesar de que no reúye de las cosas más oscuras relacionadas con el tema. Aún tenemos mucha sangre, con sacrificios inocentes a diario, violencia, cráneos destrozados y cerebros devorados. Con un estilo neo-noir en el corazón de Seattle, la serie nos presenta muchas cosas que alegrarán a los fanáticos de los caníbales reanimados, y también prueba que no hay que ser “súper oscuro, depresivo entre colores opacos y la menos luz posible” para poder plantear dramas existenciales y cuestionamientos morales, sino que con la mezcla perfecta de drama, comedia y horror podemos llegar al mismo camino.

Es deslumbrante, e incansablemente ingeniosa. Llena de diálogo inteligente y gracioso que usa referencias a la cultura pop mientras avanzar la trama entre los misteriosos asesinatos semanales y una historia de conspiración mucho mayor y cuyo foco principal son el desarrollo y relaciones entre los personaje más que la trama en si. Nuestra depresiva pero decidida, pequeña protagonista albina aficionada al trabajo detectivesco (Rose McIver)  es percibida por los fans como “Verónica Mars en metadona” y como no hacerlo, si incluso el público objetivo es el mismo que buscaban series como “Freaks and Geeks”, “Buffy la Cazavampiros” y como no, “Verónica Mars”, esos fans que pasan por la transición entre adulto joven y adulto.

Olivia Moore (McIver) era una doctora de primer nivel y en la cima de su carrera, y está comprometida para casarse con el hombre de sus sueños. Un día una de sus colegas la invita a una fiesta en un bote, donde gracias los efectos de una nueva droga que ahí se ofrecía se crea un brote zombie, por lo que todo termina literalmente en llamas y ella es una de las pocas “supervivientes” del suceso, si puedes llamar vida a lo que ella experimenta ahora. Posterior a eso, ella ahora es una no-muerta obsesionada con la comida, completamente albina, con un aparente insomnio eterno que ya le ha durado 6 meses. Insegura de los riesgos que puede causarle a sus seres queridos, rompe con su futuro esposo Major (Robert Buckley) y oculta su condición a todos sus cercanos, excepto su nuevo jefe en la morgue donde ahora trabaja, un examinador médico llamado Ravi (Rahul Kohli), quien es su confidente y realiza experimentos con su sangre con la esperanza de curarla.

La morgue es la fuente de cerebros para devorar de Liv, pero vienen con un efecto secundario: por cada uno que ingiera también absorbe retazos de los recuerdos del fallecido(a) y algunos de sus rasgos de personalidad. Como la chica buena que es, Olivia usa estos “retazos” para fingir ser una agente policiaca con habilidades “psíquicas” – de ahí que sea una zombie que combate el crimen – para ayudar a resolver los homicidios junto al detective Clive Babineaux (Malcolm Goodwin). Pero aún más misterioso, es que poco a poco vamos descubriendo una red criminal más grande dirigida por zombies liderados por Blaine (David Anders), el maniaco asesino que en la fiesta contagió a Liv con el virus Z.

Esa es la premisa, el cast son actores de gran talento, y el guión está perfectamente construido para poder balancear de gran manera el tono y las distintas tramas que se mueven en este nuevo universo que han creado. El show sigue la formula procedimental de otras series como CSI, NCIS, Castle, Law & Order, Doctor House o más cercana al género comiquero, Gotham; un formato que es difícil de manejar de buena manera sin cansar al espectador, pero aquí gracias a que los personajes se sienten reales, y siempre hay algo nuevo en su dinámica gracias a las nuevas personalidades que Liv adquiere al devorar un nuevo cerebro, el formato termina siendo otra fortaleza del show.


Los nuevos casos añaden consistencia y permiten que las relaciones entre Olivia y Clive, y ella y Ravi respiren. Aunque algunos de los casos no son especialmente atrapantes, están ligados al arco de la historia más grande. Cuando esas conexiones surgieron, no se sentían para nada forzadas; sino que eran una extensión natural que ayudó a hacer crecer el misterio o mover a los personajes a nuevos escenarios y terrenos desconocidos para ellos.

Y aquí hay algo único, es un show criminal procedimental que realmente se preocupa por las víctimas. Los casos de la semana de iZombie son bien comunes, si has visto show como CSI o Castle, por lo general puedes adivinar quién es el asesino bastante pronto en la investigación. Y sin embargo, lo interesante ocurre cuando víctimas no son cadáveres anónimos, meros objetos que mueven la trama, sino como individuos con historias únicas, talentos y temperamentos. El show nos muestra que no todos los que se mueren merecen que la gente sienta pena por el suceso, como es el caso de un jugador de videojuegos agorafóbico que era un hacker troll de internet con complejo napoleónico que destrozaba la vida de todos los que quería tras su teclado cuyo cerebro en descomposición Liv tiene que beberse como malteada, ella no quiere absorber las cualidades de la personalidad de un imbécil que hace la vida imposible de las otras personas desde su sótano. Pero las idiosincrasias de las víctimas también le recuerdan a Olivia que a pesar de nuestros logros, la mayoría de nosotros no deja mucho atrás cuando nos vamos, y a veces nada en absoluto. Además de que con cada nueva persona que “ingiere” Liv aprende nuevas cosas sobre su vida, existencia, y cómo planea afrontar su futuro. Por esto y a diferencia de todos los otros show con este formato, aquí las victimas importan, y MUCHO.

Olivia se mueve por una gran gama de personalidades, pero además ella lidia con su moralidad por cada acción que realiza, gana y pierde gente que ella amaba, viendo a sus amigos en peligro, etc. Rose McIver se pone en un reto enorme de no solo interpretar a Liv, sino que a Liv transformándose en muchas personas diferentes, 13 otras para ser exacto; y sale airosa de la tarea de manera fantástica manteniendo los rasgos de Olivia presentes en todos los cambios de temperamento, naturaleza e idiosincrasia que cada comida le traía.

McIver también comunica el peso y dilemas de los problemas de Liv en una manera muy humana y relacionable, puede que ella ponga cerebros en su almuerzo todos los días (que da siempre para nuevos platos y métodos de consumo demostrando que comer siempre lo mismo cansa) pero muy rara vez la sentimos como un monstruo. Ella es el motor para mostrarnos como la auto-aislación nos puede hacer sentir no tan humanos, por lo mismo es interesante verla entender a la gente a un nivel sobrehumano cada vez que adquiere sus recuerdos y personalidades pero ella aún así no puede ser una de ellos. La vemos ser graciosa cada vez que come cerebros o caer en lo trágico cuando se da cuenta que en su condición nunca podrá tener hijos. Terminando por aceptar un romance a mitad de temporada con un compañero zombi (Bradley James) donde por fin puede tener contacto físico con otra persona sin miedo a infectarlo (pudiendo retomar una vida romántica y sexual), y descubriendo como el altruismo así como la abstinencia termina por hacerte desear todo lo que se ha negado a si misma.

De hecho ella no es la única con un buen nivel actoral en el cast sino que todos lo poseen. Rahul como Ravi tiene un gran sentido del humor y mucho carisma envuelto en un acento británico resultando en una gran dinámica con Olivia u otro personaje que se le presente; David Anders como el villano es un sujeto con mucho carisma, que siempre está calmado, es un as con las palabras y todo un maníaco asesino con una mente empresarial que encaja perfectamente en este mundo lleno de tecnología de punta.

 Major por su parte, comenzó como un tipo con el que cualquier mujer fanática de las comedias románticas o películas de Disney soñaría todas las noches, y lentamente se fue transformando en un cazador de zombies rápido con el gatillo para poder proteger a los chicos problemáticos de la ciudad a los que él servía de consejero como asistente social. El actor es otro con mucho carisma – la característica principal de todo este cast – con el que puedes encariñarte en algún punto, y su transición fue muy creíble, es uno de los personajes que no te gusta que le suceda cosas negativas.

Por último Malcolm Goodwin como el detective Clive Babineaux es para mi el punto más bajo en todo este grupo de actores, no porque no sepa actuar ni nada por el estilo, él puede y lo hace bien, el tema es que es un personaje demasiado visto, hay alguien como él en el 100% de todos los shows policiales procedimentales y Goodwin no trae nada nuevo a la formula.

Las relaciones por su parte se sienten muy reales, como Olivia no quería aceptar de buenas a primeras a Lowell, como era de esperar, y después cuando fueron pareja se volvieron bastante adorables. La amistad entre Ravi y Liv es una de mis favoritas en todas las series referentes a comicbooks en la televisión, y la de Ravi con Major no se queda atrás. Clive es alguien mucho más serio y quiere hacer las cosas bien metódicamente, y por lo mismo es un buen complemento a todo el grupo.

Y a la hora de revelarle a la gente la existencia de los zombies, este show también lo hace bastante realista y a veces sorpresivamente. Obviamente no todos se toman este hecho tan bien como Ravi, sino que ellos mostraron diferentes respuestas, que es como debe ser. Y hay algunos que se enteran mucho antes de los que uno hubiese sospechado que lo harían, dejándonos con ese grato grado de impredictibilidad necesaria.

Otro aspecto que contribuyó al éxito en la calidad fue la forma en que las cosas que están en juego se mantenían en creciendo y en movimiento. Cuando nos conocimos Liv, la vida como un zombi no parecía algo demasiado malo. El tono general del show era más humorístico, y Liv más introspectiva. Ella aprendió más sobre la vida y aceptar la existencia por ser una no-muerta. Pero entonces, las cosas cambiaron. Se introdujeron diferentes tipos de zombies, los caminos de los personajes comenzaban a separarse más o acercarse más y todo lo que se movía en el fondo muy rápido pasó a ser mucho más grande que la autorrealización de Liv.

El mundo que se construye igual es interesante de explorar, con el imperio criminal de Blaine creciendo a medida que él crea más zombies y les cobra dinero a cambio de comida, la que se extrae de vagabundos o chicos que huyen de sus casas que son atrapados y cocinados como comida gourmet; o de gente adinerada y a veces famosa depende del precio que pague el cliente. También vemos como mencioné antes, diferentes tipos de zombies y estados por los que estos pasan, formas en cómo los infectados pueden encontrar placer ahora que están no-muertos (como son las cosas extrapicantes o preparaciones artesanales muy cuidadas de cerebros) y cómo estos infectados usan a la industria del bronceado y tintes de cabello para poder pasar desapercibidos. Distinguiendo este mundo de cualquier otro dentro del género zombie imbuyéndolo de nueva vida.

iZombie tuvo una excelente primera temporada, se movió rápidamente, entre conceptos interesantes, personajes carismáticos, siempre innovando y con sorpresas, dueña de un tono ligero y alegre pero aún así permitiéndose tocar temas serios y hasta existenciales, además de nunca estar falta de algunos momentos emocionales. Las actuaciones fueron fantásticas y como quedó el plano de juego para la segunda temporada puedo anticipar que las cosas no serán muy diferentes a esta y los próximos capítulos se vienen llenos de posibilidades.

Sin duda un show que necesita más atención que la que ha recibido y que si bien es un producto bastante diferente al comic en el que se basa, merece que le regalen unas horas de su tiempo y se conecten con esta nueva y fresca mirada a los no-muertos.

8/10




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