viernes, 25 de septiembre de 2015

Reseña Comic: Namor, En las Profundidades


NAMOR: EN LAS PROFUNDIDADES

Editorial: Marvel
Fecha de publicación: 2008 - 2009
Guión: Peter Milligan.
Dibujante: Esad Ribic
Reseña: Ñoño Cool

“Durante décadas, Namor ha mantenido a los intrusos fuera de Atlantis. Pero, en 1950, el grupo de exploradores capitaneados por el legendario aventurero Randolph Stein ha conseguido llegar hasta la capital de los océanos, con el objetivo de demostrar su existencia a una incrédula humanidad.”

Namor… oh Namor, uno de los personajes más curiosos de todo Marvel, porque a pesar de ser el primer superhéroe en volar en un comic, introducir el concepto de “mutante” a la Casa de las Ideas, e incluso ser más viejo que Marvel misma ya que fue creado en el 39 por Bill Everet cuando la editorial todavía se llamaba “Timely”; no ha podido hacerse un lugar realmente importante en este universo. Claro, gozó de una popularidad gigantesca cuando se paseaba con el Capitán América y la Antorcha Humana original apaleando nazis por aquellos días de la Segunda Guerra Mundial, pero posterior a eso se sumió completamente en el olvido.

Y aún después de que fuese vuelto a la vida por la dupla de Stan Lee y Jack Kirby para “Fantastic Four #3” a diferencia de Steve Rogers solo se transformó en un eterno secundario. Moviéndose de colección en colección, a veces como aliado y otras como villano Namor jamás logró despegar realmente como héroe desde los 60’s, y no es por falta de intentos porque se hicieron muchos y digo MUCHOS de ponerlo en primera fila desde aquellos años 60, series en solitario o parte de grupos, eternamente maldecido a aparecer en colecciones que duraban un par de números; diablos si el año pasado se juntó con el Capi y la Antorcha original en un resurgir de los Defenders y esta duró menos que un suspiro a pesar de la MASIVA popularidad que gozan los comics de Marvel hoy en día.

Las dos pruebas más grandes son el hecho de que ni siquiera haya sido considerado a ser adaptado al cine ni con este tipo de películas en su punto más alto en toda su vida, y que Aquaman, creado solo como respuesta de parte de DC a Namor sea millones de veces más popular que el original, haya sido adaptado a series animadas, películas animadas, series live action y ahora pronto en una película… realmente Namor no ha tenido demasiada suerte.

Y bueno, dado que es un ser que vive bajo el agua uno podría pensar que eso daría fruto a muchos misterios creando un mundo fantástico y extenso aprovechando todo lo que los océanos y el concepto de Atlantis ofrece – como lo han hecho de forma intermitente y diferentes niveles de éxito con Aquaman – al parecer el mundo submarino no es algo que atraiga a los lectores marvelitas, y por lo mismo Namor se ha quedado sumergido.

Y mucho se debe también a su personalidad, mientras Arthur en DC – lo siento por las comparaciones pero para medir los resultados de popularidad el otro rey atlante es el referente más inmediato – es heroico, sabio y no duda en matar por el bien de su pueblo, pero además es un esposo amoroso, perdió a su hijo cuando este fue asesinado siendo un infante y tiene un respeto tanto por la superficie como por la Atlántida, siendo un hombre dividido en dos por esto. Claro, ha sido el hazmerreír de todo los que solo se quedaron con la versión de los “Superamigos” pero los lectores habituales que lo han mantenido en la palestra saben lo complejo y heroico que es. ¿Namor por el otro lado? Es un niñato prepotente, totalmente vanidoso, ególatra a morir, vestido siempre con una tanga verde que siempre busca camorra e intenta conquistar a la esposa de Reed Richards cada vez que se le da la oportunidad. Y como no, pasa de héroe a villano, a anti-héroe a anti-villano y etc.

La nueva apuesta por darle un lugar fue como villano en Avengers vs X-Men y rescatado por Hickman para su New Avengers y Secret Wars como anti-heroe… y a pesar de lo medianamente bien que le ha ido, aún demuestra que no saben que es exactamente Namor, héroe, anti-héroe, villano o los tres, y mejor que se decidan, porque solo a Magneto y a Catwoman le ha funcionado este truquito; y no sabemos cómo terminará el personaje posterior al evento de las Secret Wars conociendo su trayectoria.

Por lo mismo en este comic donde se intenta una vez más revitalizar al personaje, Peter Milligan elige hacer que este Namor sea prácticamente mudo y un secundario en su propio comic, donde solo se pasea silente y amenazante como una sombra terrorífica, la cual ni siquiera sabemos si es real o solo un producto de la imaginación del resto de los verdaderos protagonistas. Y además cambiando todo el tono en el que el rey atlante se mueve normalmente, nada de superhéroes, antagonistas coloridos y pleitos que se resuelven a golpes, pues aquí tomamos un estilo más de terror-suspenso, tipo Thriller pulp mezclado con los relatos típicos del siglo XIX, sin duda un giro refrescante a lo antes visto sobre el “hijo vengador”.


“Namor: en las profundidades” se ambienta en los años cincuenta, en esa época donde el planeta aún era un sitio extraño e inexplorado, donde la tecnología digital aún es un sueño imposible, y los mitos y leyendas dedicados a criaturas y monstruos marinos era simplemente eso, mitos y leyendas, y nadie se los tomaba en serio. Es aquí donde encontramos a nuestro protagonista, el Doctor Randolph Stein, un explorador que va en misión de rescate de una expedición perdida que pretendía encontrar la Atlántida- El también va en busca del reino submarino, pero no con la esperanza de encontrarla sino todo lo contrario, pues él es un “Gran desacreditador” que solo cree lo que sus ojos le demuestren y se dedica a desmentir las falsas creencias de la gente, todo esto impulsado por una gran pasión por la ciencia y el razonamiento.

En este mundo por extraño que parezca no es Marvel realmente, porque aparentemente no existe absolutamente ningún superhéroe de ningún tipo, ni tampoco nada mágico ni sobrenatural… o eso parece, pues las civilizaciones milenarias olvidadas bajo las olas están vigiladas por criaturas aberrantes, y pueden llevar a la gente que las busca a la locura absoluta. En este ambiente yo me siento leyendo una novela de H.P. Lovecraft en vez de un comic Marvel, y en este caso eso podría alejar a velocidad del relámpago a los lectores o atraerlos como si los llamase Cthulhu, dependiendo del gusto de cada uno por estos temas, yo por mi parte me sentí inmediatamente hechizado por este concepto.

A medida que avanzamos vamos descubriendo poco a poco que estas aguas son rondadas por un ser extraño y tan terrorífico que hiela la sangre, alguien que desafía las mismas creencias de Stein y al que no le agrada ni en lo más mínimo que esta gente en sus máquinas se pasee por sus dominios submarinos.

El problema es que la criatura puede ser una amenaza muy real, o simplemente un efecto del ambiente altamente claustrofóbico en el que todos se encuentran. Todos comienzan a dudar de su propia cordura y a cuestionar más y más cuál fue el verdadero destino de la primera expedición a la Atlántida que se supone vienen a investigar.

Peter Milligan crea un ambiente verdaderamente opresivo, tenso y donde el juego psicológico reemplaza a los golpes, con una vibra de terror perfecta que te obliga a pasar la página para saber que sucederá luego, repitiendo la fórmula de Carpenter en “The Thing” de los 80 o la película “Alien” de Ridley Scott pero imprimiéndole un tono más lovecraftiano. Podemos ver en Stein a un personaje diferente, no es un aventurero valiente, un científico loco o algo en medio, es solo otro hombre asustado más en medio de este thriller subacuático.

Ahora, entre todas las cosas positivas hay un problema y es uno GIGANTE. Namor podría haber sido reemplazado por cualquier otra criatura sin nombre o incluso con una apariencia totalmente diferente y el tebeo sería exactamente el mismo. Toda la historia previa de Namor como luchador contra el crimen – por la época en la que este tebo se basa debería existir - y su personalidad aunque molesta es necesaria para darle identidad, está completamente ausente. Incluso esto podría ser un indie publicado por cualquier otra compañía como Darkhorse o IDW, llamado “En las Profundidades” sacando el Namor en el título y esto sería la misma historia, no hay absolutamente nada que haga necesaria la presencia del hombre submarino o de que esto sea un comic de Marvel cuando podríamos haber puesto a un pulpo humanoide llamado “The Lusca” como el villano y no habría diferencia.

En cuanto al dibujo se refiere, tenemos al croata Esad Ribic, sus acuarelas y referencias fotográficas a cargo de este aspecto. Conocido por ser el artista detrás de la magistral colección “Thor: Dios del Trueno” junto a Jason Aaron en el guión, es sin duda uno de los mejores dibujantes en Marvel actualmente. Construye un gran sentido de asfixia en el fondo abisal marino. Namor cuando aparece siempre es como algo salido de una pesadilla, cadavéricamente pálido y atlético con unos ojos profundos que encierran una y mil cosas siempre expectante de cada acto, pero como dije antes, sale tan poco que está más presente en las portadas de los números que contiene esta miniserie que en las viñetas de la misma. Por esto él se encarga con de 3 a 6 viñetas por página y todo el sabor europeo que posee de crear un entorno oscuro y terrorífico. De hecho me atrevería a decir que el dibujo a pesar de estar MUY lejos de lo que Ribic vendría a realizar en “Thor: God of Thunder” años después, es altamente superior al guión, y es lo que le da tanta fuerza al mismo.

 “Namor: en las profundidades” es un tebeo que funciona perfecto y casi brillante como thriller pulp de horror psicológico bajo el agua, pero pésimo como una historia del rey atlante. Una enorme oportunidad desaprovechada si me preguntan, pues si bien la personalidad de Namor es molesta, ya que estábamos en terreno de la reimaginación y con un tono de este tipo había un potencial gigantesco esperando a ser descubierto, y tal como la ciudad submarina seguirá sepultado en las profundidades. Una historia entretenida pero nada más que un mero pie de página en la historia del Señor de los Siete Mares.

 6.5/10


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