martes, 7 de julio de 2015

Reseña: Tarzan vs Predator


TARZÁN VS DEPREDADOR: EN EL CENTRO DE LA TIERRA

Año de publicación: 1998
Editorial: Dark Horse
Guionista: Walter Simonson.
Dibujante: Lee Weeks
Reseña: Ñoño Cool

¿Ya se ha hecho costumbre que reseñe crossovers raros para la página no? y los que he elegido resultan ser de alta calidad a pesar de lo que pueda pintar en un comienzo el mero pareo de dos grupos o personajes. Este es otro de esos casos donde se le saca el máximo de potencial al cruce impensado, entregando algo memorable, interesante y muy entretenido.

Los derechos de Tarzán en cuanto a lo que publicaciones de comics se refiere, así como el dominio público de sus novelas son… extraños y complicados. Por decirles que los derechos de Lord Greystoke de la selva ha estado en manos de Disney – que dio vida a una película y dos secuelas directas al difunto VHS -, Marvel y DC Comics en distintos puntos, aunque es en la editorial Dark Horse donde el personaje encontraría el que ha sido "hogar definitivo", con colecciones individuales, muchas miniseries, y algunas oportunidades de crossover con Superman y Batman. Esta historia es publicada bajo el sello Dark Horse, y es sinceramente una que me gustaría que más gente conociese porque es muy buena… sinceramente muy buena.

El dúo encargado de traer a la vida este encuentro son Walter Simonson y Lee Weeks, y gracias al prólogo del editor él nos dice desde el comienzo el inmenso amor que ambos le tienen al personaje de Tarzán, y a una de sus versiones en particular: la original, aquella de las novelas originales del padre del rey de los monos, Edgar Rice Burroughs.

Si no lo sabían, han habido muchas encarnaciones diferentes de Tarzán, y todas tienen grandes diferencias con el personaje principal de la novela “Tarzán de los Monos”, y la imagen más común del personaje vienen de las viejas películas de Johnny Weissmuller, y para los más jóvenes sería la versión animada de Disney. El de las novelas – y por ello obviamente el de Tarzán vs. Predator – habla perfecto inglés, tiene un grupo de tribus africanas a su comando, y salta de árbol en árbol en vez de usar lianas. Es un fino caballero de Inglaterra que cambia a su mente salvaje cuando los problemas aparecen, muuuuy diferente de aquel tipo que se paseaba en lianas y conversaba con la mona Cheeta.

Eso no significa que las versiones de  TV y los films no tengan algo de la esencia de Tarzán, pues es gracias a ellas que el personaje se ha vuelto un icono cultural, pero se agradece mucho que por fin alguien tome el concepto original sin adaptarlo a algo más “digerible” y simplemente corra con él y todo el potencial que puede traer consigo.

Así que la historia retoma la continuidad de las novelas, específicamente después de "Tarzán en el centro de la Tierra", donde el hombre del taparrabo llegaba a “Pellucidar”, un bosque tropical al que solo se puede llegar desde el círculo polar ártico a través de una cueva secreta; en este lugar han sobrevivido muchas especies de dinosaurios, homínidos salvajes creídos extinto por el proceso evolutivo y otras criaturas del lejano pasado del planeta Tierra, incluida una clase mutante de rhamphorhynchus – pariente del pterodáctilo – con poderes telepáticos – osea, una especie de “Tierra Salvaje” de Marvel, pero ya saben… creada 50 años antes que la de los comics. Les apuesto que ahora quieren leer los libros en vez de solo quedarse con la película Disney del personaje ¿no?

Oh, diablos… ¡¡casi se me olvidaba!! Esto es un crossover y Predator también aparece en el comic. Alguien en “Dark Horse” pensó que “El Rey de la Jungla”, alguien que odia profundamente a la gente que practica la caza por deporte y diversión al considerarlo un comportamiento de basuras rastreras, sería un contrincante perfecto para el cazador alienígena más conocido del mundo, el “Predator” cuyo propósito en la vida es cazar por deporte a todas las especies peligrosas del universo para probar su valía.

Hay una nave repleta de Predators que arman un campamento de caza en el lugar, pero no tienen mucho foco, líneas de diálogo o desarrollo de personaje y aparecen poco en la trama, pero todo dado su naturaleza, pues como sabemos son la versión extraterrestre de los villanos slashers de las películas de terror y al menos yo los amo por eso. Además su presencia ayuda a conectar las novelas de Tarzán con las novelas de Pellucidar sobre la “Tierra Hueca” a modo de crossover triple entre dos sagas de novelas separadas del mismo autor – y sirviendo de secuela directa ambas novelas - más un alien cazador de cabezas nacido de una película con Arnold Schwarzenegger. Incluso podríamos hablar de que este comic hace un gran homenaje al trabajo de Burroughs con menciones a los alienígenas pertenecientes a sus novelas sobre Jon Carter de Marte.

Y como pueden dilucidar desde ya, este crossover tiene muchísimos más elementos del universo Tarzanesco de Burroughs y los villanos dinosáuricos de Pellucidar más que el otro personaje presente en el título. Y esa es una de las debilidades de  “Tarzán vs. Predator”. Que gran parte de sus números lo pasa construyendo el universo del hombre mono, los cuales son realmente interesantes, intrigantes y prueban que se puede sacar mucho de ellos, pero los fans de Predator que quieren ver a su personaje favorito en acción por un largo tiempo, estarán decepcionados. Pero al menos cuando sí aparecen nos entregan momentazos en medio de la batalla, aunque no sean siempre a su favor.


 Nuestra trama – la que vengo a mencionar tan avanzado en la reseña – pone a Tarzan recibiendo una sombría llamada de auxilio de David Innes, emperador de Pellucidar a tiempo que un embajador de USA llega a la selva para investigar la llegada de una nave espacial – la de los Predator – que se ha estrellado justo a la entrada del continente perdido. Por lo que el hombre del taparrabo se pone rápidamente en marcha, y ahí encuentra no solo la guerra civil por el poder del mundo subterráneo, sino que también un escuadrón completo de cazadores intergalácticos que quieren hacer del lugar su patio de juegos.

Simonson en la construcción estructural narrativa de la trama intenta imitar el ritmo y tono de escritura presente en las novelas, por eso nuestro villano humano es un cobarde embajador por ejemplo, y hay una capa de intriga política en esta guerra civil que involucra seres reptilianos con poderes telepáticos; esto hace que este crossover sea totalmente único entre los tantos en los que ha participado el Predator. Y este personaje igual aporta su propia mitología y ambiente acosador en más de un punto.

No puedo negar que nos movemos por algunos caminos ya recorridos y algo clichés en cuanto los múltiples Predators logran capturar a Tarzan y los que le acompañaban, pero lo mantienen con vida porque es una presa que puede darles más jugo… cualquiera sea la excusa ¿no están cansados de que el villano no mate y ya al héroe en vez de darle tiempo para que busque la oportunidad ideal de contraatacar?

El resultado es el esperado, pues cuando el hombre mono se libera y al estar en su elemento – la selva – no hay forma en que sea detenido y el cazador intergaláctico se transforma rápidamente en presa. Cuando Tarzan está hambriento de venganza se vuelve en la más letal y aterradora máquina de matar que jamás hayas visto, la sed de sangre en sus ojos y la forma en cómo cada uno de sus movimientos está perfectamente calculados para causar el mayor daño y dolor posible te pone al personaje en toda una nueva luz, y demuestra además la clase de formidables oponentes que son los cazadores del cañón láser al oponérsele.

En el caso del dibujo tenemos a Lee Weeks, quien es genial a la hora de dibujar a los personajes, su Tarzán es mucho más muscular de lo típico, con un corte de cabello más corto y con rasgos propios en su postura de la vida que tuvo entre monos y gorilas; y sus Predators lucen fantásticos, enormes y con mucha presencia, y a pesar de que su rostro desenmascarado se evita mostrar en las viñetas optando por representando de espaldas cuando esto ocurre – probablemente porque el artista no supo dibujar ese rostro acangrejado de los Yautja – todo el resto de su iconografía, desde armas a postura corporal, está muy presente en las páginas.

Las escenas de batalla entre ambos protagonistas están repletas de fuerza, dinamismo, fluidez y brutalidad, y cuando el hombre mono entra en modo “berserk” y comienza a asesinar sistemáticamente a todo lo que se le oponga, toma un verdadero tinte épico. Y demuestra que Weeks sabe dibujar con maestría las figuras humanas/humanoides en movimiento… por la mayor parte, pues hay una o dos viñetas donde el rey de la selva aparece en posturas poco naturales y muy incómodas, pero más allá de eso hay un gran dominio del tema.

En el caso de Pellucidar, nuestro campo de batalla entre los dos titanes, tiene su sabor único con los distintos castillos abandonados de civilizaciones perdidas y dinosaurios caminando libres por todo el lugar, y aunque me hubiese gustado que se le imprimiese más originalidad a estos palacios exóticos para que lucieran realmente para sentir el impacto y la tristeza de la muerte de estas enormes culturas, al menos cumple con su cometido para crear la ambientación. Y los dinosaurios sirven para entregarnos una genial escena de estampida cuando Tarzan se los lanza a los Predators como emboscada.

En conclusión, este es un comic muy entretenido, lleno de adrenalina, y que les hace justicia a ambos personajes a pesar de que favorece claramente a una de las partes. Un tebeo que debería tener más conocimiento público y que funciona como una manera perfecta para adentrarse en el mundo de Tarzan e interesarnos por las novelas originales.

8/10



Post: Tarzán  (contiene "Tarzan vs Predator")

8 comentarios :

  1. Creo que me dieron ganas de leerlo de inmediato jajaja

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  2. Uhhhh yo lo leí hace AÑOS ya, y siempre lo recordaba con cariño

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  3. Yo lo leí después de que apareciese en el top 10 de los crossovers más extraños en el Ñoño Corps (la casa de la hamburguesa de tofu más grande del mundo) y me gustó bastante

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  4. Jajaja suena lo suficientemente loco para tener que leerlo algun día

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  5. Manuel moreira jubeira7 de julio de 2015, 12:54

    Arriba Ñoño Corps y a hamburguesa de tofu más grande del mundo!!

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  6. Manuel moreira jubeira7 de julio de 2015, 12:55

    Este comic es... una cosa que tiene un extraño sentido... quien sea que se imaginó esto se merece un asenso

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  7. Jajaja genial! lo voy a leer

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  8. Yo me lo compré en tapa dura hace año y medio junto con el crossover The Joker/The Mask :3

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