viernes, 31 de julio de 2015

Reseña: Doctor Extraño y Doctor Muerte Triunfo y Tormento


DOCTOR STRANGE Y DOCTOR DOOM: TRIUNFO Y TORMENTO

Fecha de Publicación: 1989
Escritor: Roger Stern
Dibujante: Mike Mignola
Colorista y Entintado: Mark Badger
Reseña: Ñoño Cool

"¿Dolor? El dolor es como el amor, como la compasión. Es algo para hombres inferiores, ¿Qué significa el dolor para Doom?"

Les propongo regresar a los años 80 y tomarnos un pequeño viaje al Infierno, nuestros guías al reino de Mephisto serán el Hechicero Supremo y el Gobernante Absoluto de Lavteria, y el dibujante es Mike Mignola, quien tiene una relación muy cercana a lo que al reino de llamas y condenación se refiere. Así que a pesar de terminar en un sitio más que inhóspito al que muchos temen, vale la pena descender por ese camino pavimentado de buenas intenciones.

De entrada y como con varios tebeos que reseño, les aviso que esto no es un comic de superheroes tradicional, sino que es una historia de estudio de personajes, que explora los miedos de un hombre temido por muchos, y los demonios internos y externos con lo que tiene que lidiar en su vida; hay acción claro, pero el foco está puesto en este personaje y sus conflictos. Dicho hombre es Victor Von Doom - o von Muerte para nuestros amigos españoles - el maestro absoluto de la magia y ciencia.

Roger Stern es un hombre versado en cuanto a los mitos y la personalidad del Hechicero Supremo, pero esta es la primera vez que le tocaba escribir algo relacionado con el archnémesis de Reed Richards, y por eso decidió hacer que este fuese el absoluto protagonista e incluso foco emocional de su historia, expandiendo conceptos que otros guionistas solo se habían atrevido tímidamente a insinuar.

La premisa es la siguiente: un anciano místico convoca una reunión de los mejores y más poderosos hechiceros del planeta y los enfrenta en una serie de pruebas para saber quién de ellos es el verdadero maestro de las artes místicas. El Doctor Strange – o Extraño para quienes leen las versiones traducidas – se siente seguro de sí mismo en este pequeño concilio, pero su confianza sufre una mella cuando ve que uno de sus oponentes es el temido tirano y dictador de Lavteria.

Y a pesar de la simpleza de la premisa, esconde mucho más dentro de sus páginas, pues esta es una de las mejores novelas gráficas de los 80 publicada por Marvel, donde Stern y Mignola escogen a los dos doctores más famosos – y poderosos – de la compañía y los hacen unir sus fuerzas en una historia que se mueve entre magia y tratos contra el diablo mientras desvela una faceta hasta entonces desconocida de uno de los villanos más fascinantes de Marvel.

Después de una muy difícil, espectacular pero corta lucha – pues esta gente sabe que es mejor entregar lo justo y cortar cuando es debido en vez de alargar un combate por decenas de páginas y números – se nos es revelada la razón de que Doom haya venido a gastar su valioso tiempo enfrentándose con un par de místicos de cuarta – y Stephen – en vez de seguir en asuntos más elegantes para alguien de su clase: no busca el máximo conocimiento que le pueda traer la magia o el poder infinito que esta guarda, sino que algo menos egomaniáco, algo menos esperado de un villano… algo que le dota de mucha humanidad y vulnerabilidad al tirano de la máscara de hierro.

Cuando se nos revela este motivo es cuando el tebeo cambia drásticamente de algo que sugería acción-aventura al estudio de personajes. Cada año el Doctor Doom tiene un duelo contra Mephisto el señor del averno Marvelita donde miden sus capacidades mágicas, el “premio” de dicha competición es el alma condenada de la madre de Doom, cautiva en el infierno desde que él era solo un pequeño niño; y todos los años el lavteriano resulta humillado, vencido y más lleno de culpa por no ser lo suficientemente fuerte para salvar a la persona que ama con toda su alma. Por esto aprovechará que Doctor Strange ha atendido a este torneo de magia que se da una vez cada 100 años, y poniendo sus diferencias y rencillas de lado planea usarlo para tener por fin la mano ganadora contra el rey demonio y poder conseguir su más grande anhelo.


He leído este tebeo más de una vez con el paso de los años, la última vez poco después de que terminase el run de Hickman en Avengers y New Avengers para dar paso a Secret Wars, y me doy cuenta no solo lo genial que ha aguantado el paso del tiempo, sino que también la enorme influencia que ha tenido esta novela gráfica en el personaje, o al menos en el personaje cuando está bien escrito

La forma en cómo Stern construye y deconstruye al personaje de Victor Von Doom es brillante, el dictador es un personaje muy complejo, pues si bien es alguien totalmente ególatra, orgulloso y totalmente despiadado, también es una persona respetuoso por sus comienzos, que jamás olvida de donde vino, y ama con toda su fuerza a su madre, o al recuerdo idealizado de esta, ya que no la conoció lo suficiente al morirse ella cuando él era solo un pequeño niño; es un ser que quiere pretender todo lo sabe y todo lo puede – y tal vez eso sea más cercano a la realidad de lo que el resto quiere admitir -, pero ha sido humillado una y otra vez por el fracaso de la única cosa en la que pone todo de sí para lograr, el rescatar a la persona que ama más que a sí mismo.

Esta es a mi gusto la versión definitiva de Doom, pues gracias a la humanización del personaje empatizas con él, entiendes a un ser que se supone es un villano, un tirano… y luego te das cuenta de que es alguien profundamente preocupado por cada hombre, mujer y niño bajo su gobierno – esta faceta nació en este comic – y un hijo dedicado. Pero obviamente Stern tampoco deja de lado el que Doom es un ser temible, calculador al dedillo, y totalmente determinado a lograr sus metas. El Doom de Stern no es un villano, sino que solo un ser incompredido, un anti-heroe bañado en tragedia si quieres verlo de esa forma.

Y por sobretodo esta versión del gobernante lavteriano es la que demuestra lo tremendamente inteligente que es, no es ese Doom de Brubaker o el que aparece de tanto en tanto en el Universo Marvel presumiendo su intelecto para solo ser derrotado de maneras estúpidas o con cosas de último minuto sin sentido –te hablo a ti Black Panther, deux ex machina andante – sino que este es aquel dictador que utiliza su tecnología para transformar Lavteria en una superpotencia europea, tiene un traje de batalla que le daría envidia a Ironman, cuya arma más poderosa es su propia mente, alguien que considera a un demonio ofreciéndole el mundo un gigantesco insulto, pues si él quisiera podría tomar el mundo, no necesita regalos de Mephisto ni nadie. Por lo mismo es alguien que jamás pediría ayuda y usa a Strange como una herramienta más que un aliado. Y finalmente está dispuesto a hacer un enorme sacrificio para poder conseguir una victoria importantísima para él aunque agridulce en el gran esquema de las cosas.

No miento si les digo que son poquísimos, contados con los dedos de la mano de un manco los que han entendido a este Doom en toda su totalidad, y muchas veces solo arruinan el personaje al intentar hacer lo que Stern hizo aquí. De los que podría nombrarles en este momento sería solamente Jonathan Hickman quien en su GLORIOSO run de Avengers y New Avengers realmente elevó a Doom al status que se merecía, pues SPOILER!!: mientras Black Panther, Reed Richards, Tony Stark, Bestia, Doc Green e incluso Valeria Richards se concentraban en “cómo no perder” contra los Beyonder, lo mismo Thanos, su Cabal y Reed Richards Ultimate A.K.A. “The Maker, todos luchando por sobrevivir en vez de soñar con victoria; Doom los venció usando magia, ciencia y sacrificio en una estrategia de paciencia casi eterna y ahora es el amo y señor de BattleWorld pero sin perder ese lado bastante vulnerable que trata de ocultar a todos menos sus más cercanos FIN DEL SPOILER!! Solo Hickman ha entendido a este Doom inteligente, determinado, paciente, calculador, casi imparable cuando se lo propone pero con un lado humano muy profundo.

Y en cuanto a la otra mitad del dúo, el Doctor Stephen Strange, puedo decir que deja el foco al lavteriano, pero no por eso se queda como personaje aburrido o plano. El Hechicero Supremo no solo reafirma su nombre tanto en el concilio de Vishanti sino que en el averno mismo; un hombre sabio, prudente, inteligente, muy capaz y lleno de recursos y que está permanentemente abierto a nuevas ideas y pensar fuera de lo establecido. Siempre protector y respetuoso también es alguien con orgullo propio al no admitir que Doom lo manipuló para que le obligase a ayudar, y que es capaz de enfrentar sus propios demonios del pasado y sobreponerse a ellos cuando la ocasión lo requiere. Este Strange deja claro que Stern había tenido experiencia previa guionizando al personaje.

En el dibujo como dije tenemos a alguien que sabe una cosa o dos sobre el infierno: el creador de Hellboy Mike Mignola, uno de los personajes que derechamente ha mantenido su calidad en todos sus años de vida y no he encontrado un mal comic dedicado al personaje en toda su existencia, lo que dice mucho. Pero no estamos hablando de Hellboy sino que de su padre. Mignola en la época donde dibujó este tebeo aún estaba “verde” y no tenía el nivel que traería a su obra magna infernal, aunque no por eso su trazo dejaba de tener una gran fuerza narrativa, mucha energía y dinamismo y le entrega una gran presencia a cada personaje.

Y como no podía ser de otra forma, es en el mismo infierno donde se encuentra la mejor parte del relato visualmente hablando. Su infierno es realmente impresionante, con ese misticismo maldito muy bien impreso en cada llamarada, cada monstruo y cada pústula, y además Mephisto es alguien a tener muy en cuenta, con un diseño como pocos antes vistos para el personaje que lo hace ver totalmente imponente e invencible.  Todo este conjunto deja al tebeo a un nivel muy alto visualmente que no desentona en ningún momento, anunciando en lo que Mignola se convertirá cuando comience unos años más tarde a trabajar en Hellboy.

Los colores de Mark Badger le entregan mucha expresividad y realzan el trazo de Mignola, y su manejo en las tonalidades rojas y anaranjadas le añade un gran sentido de personalidad al inframundo marvelita y a Mephisto. Y cuando le toca colorear a cada hechizo de Strange los hace únicos e identificables.

En conclusión "Triunfo y Tormento" es una novela gráfica muy interesante pero sobretodo con contenido, en este estudio de personaje que resulta ser uno de los mejores escritos sobre mi villano favorito de todo Marvel: Victor Von Doom. Si no la han leído creo que deberían, ojalá en el corto plazo, pues es un tebeo de aquellos clásicos que no se querrán perder, aún más si les gusta el dictador Lavteriano.

9.5/10 



Post: Dr. Extraño (incluye "Triunfo y Tormento")



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