jueves, 7 de mayo de 2015

Reseña: Green Lantern/Green Arrow































GREEN LANTERN - GREEN ARROW

Editorial: DC Comics
Guión: Denis O'Neil, Elliot Maggin.Dibujo: Neal Adams
Entintado: Berni Wrightson, Frank Giacoia, Dan Adkins, Dick Giordano.
Reseña: Ñoño Cool

"He estado leyendo sobre ti... ahora trabajas para los piel azul… y en un planeta en otro lado ayudaste a los de piel naranja... ¡Y has hecho cosas considerables por los de piel morada! ¡Solo hay unas pieles con las que no te has molestado… las pieles negras! Yo quiero saber... ¿¡Por qué sucede esto?! ¡Respóndame eso, Sr. Green Lantern!

Con estas lineas de la boca de un anciano afroamericano hacia Hal Jordan es que Dennis O'Neil ayudó a marcar el comienzo de una nueva era de relevancia para los tebeos superheróicos en los años 70, una época en que en última instancia fue de corta duración, pero con efectos de largo alcance.

Los comics a finales de los 60's y comienzo de los 70's si bien ya tenían personajes más cercanos y humanizados como Spider-man o los 4 Fantásticos, contenían tramas donde los antagonistas que traían problemas seguían siendo los supervillanos de siempre, y por ende a pesar de estar más apegados al lector de comics, estaban todavía muy alejados del mundo donde este pasaba su día a día.Era una época en la que los superhéroes eran totalmente predecibles y por ello comenzaban a sentirse tan aburridos como mirar cómo se seca la pintura de una pared (que solo al Kingpin de la serie Daredevil para Netflix le parece una actividad útil), y aún así los tebeos llegaban a un segundo aire de popularidad; por eso desde Marvel se comenzó a “arreglar” este problema muy ligeramente con una u otra subtrama que involucrase temas tópicos de la época como el racismo o la guerra en alguna de sus colecciones.

 DC para responder a esto buscó a Dennis O’Neil, un autor joven quien venía con un fuerte mensaje producto de la contracultura de la época que necesitaba ser escuchado y le entregó el mando de la colección en solitario de Green Lantern desde el número #76 en adelante y permitió que se le uniese un personaje que para ese tiempo estaba bastante cabizbajo en cuanto a relevancia en el DCU, y le dijo “eres libre de plasmar lo que creas necesario”. O’Neil aprovechó esta instancia para demostrar que el comic "comercial" no era solo una fuente de entretenimiento sino que también un lugar de denuncia social, donde se podían poner ideologías además de golpes, para crear debate y reflexión. Claro está, me refiero al comic norteamericano pues en Europa y en el sur de Latinoamerica ya habían varios expositores de esta tendencia.

 Acompañado de Neal Adams para el dibujo, quien nos entregaría la versión más icónica y recordada de Green Arrow, dieron vida a “Ningún mal escapara de mi vista” uno de los comics más populares del medio, que dio pie a toda esta etapa del dúo y que contiene una viñeta que cité al principio de la review, donde un hombre negro increpa a Green Lantern sobre sus prioridades sociales, la que según Adams es la viñeta mas reproducida del comic… lo que me recuerda que la plaza del pueblecito de Purén es la plaza mas linda del mundo según una encuesta hecha en la municipalidad de Purén. Pero exageraciones aparte, fue una viñeta bastante influyente en los años y décadas por venir.

Las historias de O'Neil (y una que otra de Elliot Maggin) 40 años después pueden parecernos llenas de mensajes dolorosamente obvios de conciencia social, pero fueron realmente subversivas para la época, pues promovían la integración cultural y racial, la tolerancia, la necesidad de ayudar a los socialmente olvidados, la libertad de culto (desde cierto punto de vista), el cuidado y protección del medioambiente, y muchos temas que ahora nos suenan a moraleja de fábula o temas que se tocarían en la programación infantil del Disney Jr., pero que en el tiempo donde fueron publicados realmente eran una serie de golpes de gancho derecho a la mandíbula del llamado status-quo que demostraban que un tebeo podía ser un medio adulto y maduro (nuevamente, aplicado a la industria de USA). 

Linterna Verde salió de su ambientación cósmica para centrarse en los temas de la “vida real”, haciendo equipo con un Green Arrow que dejó de ser una copia con flechas de Batman (tenía su propia “Arrow-cueva y Arrow-mobil”) para ser una especie de millonario vuelto hippie que luchaba no contra megalómanos vestidos en mallas queriendo dominar el mundo, sino que contra las injusticias sociales, la corrupción, el daño al medioambiente y otros temas de esa índole. Por primera vez los tebeos no solo tenían a los héroes como gente común, sino que también los villanos eran gente común del día a día en el mundo de los lectores, por primera vez la realidad y la fantasía coexistían en un perfecto equilibrio que solo esta dupla supo darnos y que hasta el día de hoy no ha sido superada. 

La dinámica entre ambos puede ser resumida en que cada problema lo vemos desde los puntos de vista, con Arrow siendo el "liberal" y Lantern el "conservador”, Hal es un “superpolicia” que necesita hacer cumplir la ley mientras que Oliver lo que quiere es justicia incluso si eso significa infringir la ley… he ahí tu tebeo. Pero realmente es mucho más que solo eso pues el océano de grises en la que se mueven nos deja en claro que no es necesario -ni recomendable tampoco- apoyar a ninguna de sus posiciones en un 100%. Y más aún cuando ambos personajes se encuentran en una constante evolución y aprendiendo el uno del otro, con Oliver obligando a Jordan a cuestionar la autoridad mientras que Queen suaviza un poco sus posturas, al final podrán estar en dos lados opuestos pero tienen el mismo objetivo: proteger al inocente y hacer el bien. Y así como los personajes “maduran” y toleran las distintas visiones de mundo, se pretende que también lo pueda hacer el lector.

Otra diferencia entre nuestros personajes se encuentra en sus personalidades contrapuestas. Mientras Hal es un tipo sereno, que piensa antes de actuar (cosa que en los New 52 es totalmente lo opuesto) y se controla como todo buen policía, Oliver es alguien que tiene problemas de control de la ira, siempre se guía más por sus emociones que por la lógica. Creando una dinámica aún más rica y construyendo a los personajes como personas y no como meros voceros de un mensaje. 

Ambos personajes viajarán a lo largo del país, visitando desde sectores pobres de grandes ciudades a reservas nativo americanas con Ganthet en un inicio como el “árbitro” u observador imparcial en el asunto, aunque creo que siempre se acercó lógicamente a pensar más como Hal Jordan que como Oliver Queen. Temprano en la colección acertadamente el Guardian de Oa es reemplazado por Canario Negro, quien no solo es una observadora realmente imparcial... o todo lo que se puede ser cuando el guionista necesita demostrar que su punto en cuanto a X tema social es el correcto; sino que también al ser otra humana común y corriente, encaja más que un hombre volador azul en todo el contexto que O'Neil pretendía crear, pero el mayor acierto fue que aquí se dio pie al comienzo de la ya icónica relación amorosa entre Oliver y Dinah. 

Ahora, todo este realismo y humanización de nuestros personajes inevitablemente se ve interrumpido por las tramas que usan a los metahumanos y el tema superheroico para justificarlos como tales, y no solo dos personas socialmente consientes cruzando el país en mallas, se necesitaba reforzar el hecho de quienes eran para que las cosas que hacen desde este nuevo enfoque tengan el peso adecuado. Y cuando Sinestro o Black Hand aparecen, sus amenazas con superpoderes se sienten realmente mínimas comparadas por ejemplo a la corrupción y avaricia del sistema político de USA. Los números más importantes y trascendentales de la colección son aquellos donde ningún o muy escasos golpes son lanzados. Pero hay que recalcar que no esperes se ahonden en estos temas o te den soluciones completamente realistas y funcionales, pues son comics con tipos en mallas después de todo.

Esta colección además tiene en sus páginas uno de sus aciertos más grandes al introducirnos a un nuevo, arrogante, terco y políticamente cargado Linterna Verde de raza afroamericana llamado Jon Stewart. Personaje que abrió nuevos caminos para superhéroes negros, trajo consigo posibilidades de historias que no podrían haberse contado de ser un héroe de raza blanca portando el anillo y se convirtió en una parte integral del Universo DC por propio derecho; pudo haber nacido como reemplazo pero para mucha gente es su Linterna Verde favorito y los que crecieron viendo la Liga de la Justicia Animada y no leyeron los comics del personaje, es el único GL que existe.

Otra cosa que se tocó en esta colección fue el uso y abuso de las drogas en la manera más brutal y arriesgada posible, que si ahora nos parece algo chocante imaginen el impacto que tuvo que tener en la época, donde esos temas eran altamente tabú. Hablo claramente de el sidekick de Green Arrow Speedy como un adicto a la heroína en una historia de dos partes que no demonizaba a los drogadictos como todo el resto de la propaganda en esos años, sino que lo representaba como una figura completamente trágica. Y lo mejor de todo son las reacciones de nuestros protagonistas ante la situación. El luchador por la justicia, los oprimidos y vulnerables de Green Arrow no es capaz de aceptar la condición de Speedy y lo repudia, mientras que el eterno defensor de la ley y lo correcto que es Green Lantern es el primero que se lanza en apoyo del pobre muchacho; dejando aún más en claro que si bien nuestros héroes tienen ciertos puntos de vista muy firmes, siguen siendo personas, y como tales tienden a ser contradictorios a su pensar en algunas situaciones límite.


De hecho y a pesar de sus contradicciones en cuanto a su código moral (que lo hace más humano) no ha habido mejor periodo de Green Arrow que este, y menos en los New 52, donde solo en el breve periodo de Jeff Lemire y Andrea Sorrentino le dieron historias dignas de leerse y si quieres conocer mejor al personaje esta colección es un muy buen comienzo.

En el departamento de dibujo Neil Adams se luce, y es el tono perfecto para unas historias como estas. Su estilo realista imprime seriedad a todo el ambiente en el que suceden las historias, puede que mucha gente no sea fan de los dibujos antiguos de los comics, pero Adams realmente crea unas imágenes geniales y memorables como cuándo Hal y Ollie entran y ven por accidente a Roy con la cocaína por ejemplo. Y los diseños de los personajes son también menos exagerados que en la época, con un GL más alto y flaco, y Green Arrow está pensado como un Robin Hood moderno y sucio, más musculoso que Hal y con una barba y bigote frondosos, diseño que usaría por más de 40 años  convirtiéndose en el look definitivo del personaje, que solo cambiaría a la llegada de los New 52. Y la rebeldía con la que dota a Black Canary en esa moto y la chaqueta de cuero igual le entrega más personalidad propia de la que antes tenía.

Adams puede dibujar de todo, desde luchas callejeras a puño limpio a planetas en el espacio sideral, pero se destaca sin duda en las expresiones faciales de los héroes y personas que se encuentran en su camino. Todos están inyectados de enormes cantidades de emoción, en especial en los close ups. Pero lo que no se puede negar es que por muy bueno que sea Adams en su trabajo (que lo es), son las historias y su contenido las que se recuerdan más que el dibujo. 

DC canceló la colección luego de poco más de un año, y O’neil se mudó a la cabecera de Batman, mientras que las historias finales pasaron a ser un complemento en la colección de Flash sufriendo mucho por el reducido espacio para desarrollarlas y con un número final que no se sintió para nada como una conclusión a la aventura de ambos personajes. Lo bueno es que para el tiempo en que GL/GA fue cancelada el impacto ya estaba hecho y los tebeos de malla y capa comenzaron a explorar temas sociales con mayor y menor acierto, un ejemplo de aquello es las puertas abriéndose para Fran Miller y Alan Moore, o la ocasión cuando Superman enviaba a Lois Lane al ghetto disfrazada como una mujer negra para ver que tal era su vida. 

Por los inicios de los 90 la influencia de GL/GA se fue diluyendo más y más, pero esta serie representa lo mejor de los 70 y a sus más de 40 años de publicación se siguen disfrutando como antaño, como un recuerdo de una época donde se pensaban que los tebeos podían ayudar a cambiar al mundo en una colección de más de 350 páginas de rompedores comics. 

9.5/10


































18 comentarios :

  1. Este comic hizo escuela en el mundo del tebeo, digo ¡esto fue lo que permitió que Alan Moore se metiera al mundo de los superheroes! y que Fran Miller también (aunque eso fue un arma de doble filo en cuanto a calidad)

    ResponderEliminar
  2. Es un comic que amo y que tengo en físico, el de Speedy siendo un yonki es lo más


    PD: El chiste de Bombo Fica fue lo máximo

    ResponderEliminar
  3. Nos fuimos super old school con las reseñas!! estos comics los leía mi padre <3 y puta que me encantan, este es el Green Arrow mejor escrito y que luego se volvió la base para su versión animada que tanto me gusta

    ResponderEliminar
  4. Siempre lo he escuchado nombrar, pero nunca le había dado una oportunidad. En honor a Ñoño Cool le tengo que dar una mirada!

    ResponderEliminar
  5. Es un comicazo, y la reseña muy buena

    ResponderEliminar
  6. Gracias! pero siempre debes tener en cuenta la época donde salió y el contexto del mundo del comic en el que fue publicado para poder captar la importancia e impacto de sus mensajes, que parecen dolorosamente obvios ahora pero en ese tiempo eran lo más polémico e innovador que podías llegar en cuanto a crítica social.

    ResponderEliminar
  7. De la serie Arrow solo vale la pena la segunda mitad de la segunda temporada, por eso aunque no sea la serie digna de ser ganadora de unos Emmy, me quedo con Flash por MUCHO sobre Arrow.

    ResponderEliminar
  8. El Ollie animado es lo más!

    ResponderEliminar
  9. ¡Sabía que alguien lo captaría!

    ResponderEliminar
  10. Miller es... bueno, durante sus primeros años un maestro, pero después de The Dark Knight Strikes Again y sus producciones posteriores se ha vuelto derechamente uno de los PEORES escritores del comic actual... y eso si que es una pena dado el potencial que mostró en sus inicios con varios comics considerados obras maestras

    ResponderEliminar
  11. Y por eso ahora parece un estropajo carcomido por la maldad... es como si hubiera vendido su alma!

    ResponderEliminar
  12. Será leída en contexto ;)

    ResponderEliminar
  13. La cual no es demasiado amable con el show :P

    ResponderEliminar
  14. Muy buena serie, tanto en el guión con ese toque social que tan bien sienta a Ollie, como con el magnifico dibujo del maestro Adams

    ResponderEliminar
  15. joel david Castrillon8 de mayo de 2015, 14:39

    Gran reseña!! gracias por ella. habia escuchado algo asi de esta coleccion, pero esta reseña me dieron ganas de leer GL/GA

    ResponderEliminar
  16. SI la serie de tv arrow fuera asi seria algo genial

    ResponderEliminar