viernes, 10 de abril de 2015

Reseña: El Extraño Talento de Luther Strode


EL EXTRAÑO TALENTO DE LUTHER STRODE

Guión: Justin Jordan.
Dibujo: Tradd Moore.
Color: Felipe Sobreiro.
Editorial: Image.
Páginas: 176, repartidas en 6 números.
Breve Reseña comiquera del buen Ñoño Wise.

Hoy, mis estimadísimos compañeros de secta, hablaré de un comic que de momento tiene dos “volúmenes”, y a diferencia de mi práctica habitual que es reseñar (y más bien recomendar) toda una novela gráfica, preferí analizar esta por partes. En gran medida porque de momento solo dos de estas se han publicado, y también porque la tercera se estrena este abril, después de largos años de dormir en el tintero de pendientes.

Al grano: hoy escribiré acerca de “El Extraño Talento de Luther Strode” de Image Comics, primer arco argumental de tres programados, nacido de la mano de Justin Jordan en el guión y de Tradd Moore en el dibujo. Su segunda parte, “La Leyenda de Luther Strode”, será reseñada aparte, pero lo que importa es contarles acerca de esta obra. ¡Allá voy!

El argumento de “El Extraño Talento de Luther Strode” no es nada novedoso, y prácticamente no es spoiler ya que se lee en las primeras 5 páginas: un nerd, un empollón (si son de España o si leyeron traducciones españolas les queda clarísimo), abusado por sus compañeros y con una madre maltratada por el mismísimo padre de Luther, recibe en casa un folletín infomercial para dejar de ser un alfeñique: “El Método Hércules”, reminiscencia al famoso Método Atlas del buen Charles (famoso o al menos escuchado entre nuestros padres –y hasta abuelos- si podemos preguntarles). Luego, y como dedujeron por la portada, el método le funciona demasiado bien, dándole capacidades sobrehumanas y una extraña modalidad de visión, que suele inducirle un modo Berserk.

Hasta ahí nada nuevo, ¿no? Se plantean ciertas interrogantes, se introduce un villano bastante atractivo y la violencia empieza a cobrar un rol cada vez más protagónico. Hasta realista, se podría decir, ya que una pelea entre alguien con habilidades muy superiores a las de un humano contra alguien común y corriente sólo terminan con contusiones leves y moretones en relatos superheróicos, donde nuestro protagonista tiene el control absoluto de lo que puede hacer. Bueno, pues aquí no es el caso, así que las cabezas volarán, los brazos serán desmembrados, etc.

Se puede acusar, y no con poca razón, que el uso del gore, la violencia, el desnudo y el sexo son recursos facilistas utilizados para atraer a un público objetivo mayoritario. Por eso es que todo buen lector de cómics va desarrollando -precisamente gracias a la experiencia de leer y leer- una fineza, un mejor criterio a la hora de evaluar una novela o un relato gráfico, y puede distinguir cuándo este utiliza dichas herramientas como un recurso para reforzar la trama o si el autor se carga mucho en ellas, como si se trataran de muletas. Si bien el gusto por uno u otro comic es un asunto más bien subjetivo, eso no quiere decir que seamos presa del relativismo más absoluto: hay comics objetivamente mejores que otros. Piensa en Watchmen y compáralo con ese tebeo que leíste y que quisiste pedir de vuelta el tiempo perdido (y legiones compartieron tu opinión).

En el caso de “El Extraño Talento de Luther Strode” hay algo de eso. La ultraviolencia y la sangre juegan un rol a medio camino entre ser un recurso más y convertirse en el principal atractivo de la obra. De hecho, si el autor perseguía que las muertes violentas de ciertos personajes nos afectaran emocionalmente, logró su cometido por el hecho de que sucedieron, pero mucho también por cómo ocurrieron. A pesar de esto, no es un mal cómic y se deja leer fácil. El arte es correcto, las composiciones de acción son de primer nivel, y las expresiones faciales llenan de vida a la historia. Hay además un paralelismo entretenido con el mito de Hércules (nombre del mentado método del folletín), ya que, al igual que el semi-dios griego, Luther es manipulado por su enemigo y algunos de sus cercanos pagan los platos rotos. Con todo, uno logra interesarse por los personajes; de otra forma daría lo mismo que mueran y cómo lo hagan.

En definitiva, es un buen equivalente a ese blockbuster que pasarán por la tele en la tarde del domingo, que no es una película para los festivales pero es por lejos lo más entretenido que transmitirán. Bien vale la pena darle una mirada en ese momento intermedio en que se acaba de terminar una lectura y queremos un snack liviano antes de pasar al siguiente punto pendiente de nuestra agenda. Ideal si nos gustó “Kick-Ass”, salvando las diferencias.

6,5/10








No hay comentarios. :

Publicar un comentario