domingo, 28 de julio de 2013

Cybernido 06: Popeye El Marino

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Por lo regular esta seccion siempre la domina el viajero del tiempo, mi Gran Amigo Modelitos, a quien le envio un cordial y gran Saludo (fuerza hermano, sigue adelante por tu familia).

Pero esta vez Lord Ostercyte, nos envia este aportazo, que ademas es tradumaquetado por el mismo!!!!, que dicho sea de paso se convierte en otro de esos post en los que es mejor que me calle la boca, por que me mandan tan bien hecas sus sinopsis o comentarios al mail, que se me hace una groseria quitarles tal inspiracion que tienen al mandarme sus aportes, asi que se los dejo tal y como me lo mando, en palabras de Lord Ostercyte:
Bien amigos, he aquí la merca. Creo haber entendido las indicaciones correctamente, sino avisen. Siéntanse libres de editarlo a piacere.
Con efecto y corpiño...
Lord Ostercyte ofrece para descargar
Popeye El Marino
Sinopsis
Los aficionados a esto de los cómic habremos sin duda experimentado que la aparición de un personaje no es cosa meramente accidental. Su nacimiento, meditado en profundidad (al menos en teoría), obedece, como en las fábulas de Esopo, a reglas muy precisas. El deseo latente pero imperioso de los lectores, la euforia del editor y la feliz inspiración de un autor se funden para dar un rostro, un estado civil, un carácter bien determinado a un personaje imaginario, destinado a conquistar las simpatías de un público muy extenso.
La aparición de Popeye (Ojo Saltón) en el mundo de los cómics tuvo lugar, por el contrario, de forma casual, discreta, inesperada, en una historia que duraba ya desde hacía diez años y que habría de relegarle otros tantos como comparsa de segunda fila.
Elzie Crisler Segar, el autor de Popeye, tenía muchas características en común con su personaje. Muerto en 1938 en su casa de Santa Mónica, Segar había nacido en Chester (Illinois), donde había pasado una juventud tumultuosa y pintoresca. Tapicero, lavandero e intérprete de batería fueron algunos de sus oficios. Luego, durante cinco años, trabajó como operador cinematográfico. A su muerte llevaba todavía tatuadas sobre el brazo las letras M.P.O. (Motion Picture Operator). Más tarde, mucho más tarde, cuando los monigotes, los juegos, los objetos, las películas (y también un poco los cómics  empezaron a darle 2000 dólares a la semana, compró una propiedad en el valle de San Fernando y se puso a cultivar nabos. Los nabos y el billar llenaron sus últimos días.
El trabajo de operador cinematográfico (era encargado de proyección en un cine) le permitió a Segar conocer y apreciar el humor de Charlie Chaplin. Aficionado a dibujar historietas, trató de crear situaciones análogas en sus obras; pero sus primeras tiras, enviadas al Saint-Louis Dispatch y al Life, fueron regularmente rechazadas. Segar, a quien nada desanimaba, trató de perfeccionar sus dibujos siguiendo un curso por correspondencia, y en 1918 se trasladó a Chicago decidido a intentar la aventura de los comics. En Chicago vivíaRichard F. Outcault, el padre de los comics, autor de Yellow Kid y Buster Brown. El viejo Outcault le recomendó al Chicago Evening Post, que aceptó publi­car la primera historia dibujada de Segar, Charlie Chaplin's Comic Capers. Desaparecido el Evening Post, Segar colaboró en el Chicago Evening American donde atrajo hacia sí la atención de Randolph Hearst, rey de la Prensa, inventor en 1907 del primer suplemento dominical a colores y fundador en 1916 del King Features Syndicate. Segar fue contratado por Hearst y enviado a Nueva York donde comenzó a trabajar en un nuevo comic: 5:05. En 1919, a petición de los amigos del K.F.S. que tenían necesidad de nuevo material, creó The Thimble Theatre, serie diaria de cuatro viñetas cuyos personajes principales eran Olive Oyl (aceite de oliva), más conocida en estas costas como Olivia, Ham Gravy (salsa de jamón) y el hermano de Olivia,Castor Oyl (aceite de castor), un pequeñajo de mal carácter y enormes pies. Las viñetas alcanza­ron un gran éxito y Segar pensó en darles una continuidad, crear verdaderas y auténticas historias que durasen varios días.
Hacia finales de 1928 el hermano de Olivia adquirió una nave para ir a Dice Island, cerca de la costa africana. A la búsque­da de un capitán, encontró sobre el muelle a un marinero con una pequeña pipa de espuma entre los dientes. Le preguntó: “¡Oye tu...! ¿Eres marinero?” y aquél le respondió: “¿Qué crees que soy? ¿Un cowboy?". "De acuerdo, estás contratado.” Y así fue como Popeye hizo su ingreso en el New York Evening Standard el jueves 17 de enero de 1929. El primitivo Popeye era un poco diferente del normalmente conocido por los lectores europeos que no conocie­ron al personaje hasta después de mucho tiempo. Era un poco más viejo, con el rostro menos redondo, como hoja de cuchillo. También su carácter era diferente: bellaco y miedoso, bastaba con un arrebato de Castor Oyl para hacerle huir. Eran los EEUU de los grandes campeones del ring, los Tunney y Dempsey. Un héroe que se respetase debía pelear.
Así fue como un buen día, bruscamente, el cobarde marinero pegó de improviso un trompazo a su tirano Ham Gravy, lanzándole a varios centenares de metros. El primer puñetazo reveló la clase del campeón, y Segar empezó entonces a oponer a Popeye brutos cada vez más gigantescos con espesas barbas, como los malvados de las películas de Chaplin. Muy pronto Popeye empezó a medirse en encuentros regulares con los más fuertes campeones del ring. Gracias a uno de éstos, Popeye encontró el 9 de mayo de 1931 a su futuro gran amigo J. Wellington Wimpy(también conocido como Pilón), árbitro del match. Vanidoso, astuto, ladrón, embustero, egoísta, adulador, cobarde, holgazán, Wimpy es, por encima de todo, de una voracidad legendaria, hasta el punto de convertirse, en el mundo real, en la insignia de una grandísima cadena de comida rápida: Wimpy's. Con Wimpy empezó la gran serie de los bocadillos y de los restaurantes con varios personajes de fondo entre los cuales estaban el zapatero judío George W. Geezil, y el camarero Rough-House. El hambre de Wimpy y el olor de los panes con deliciosas hamburguesas han encantado, como las tortas de Mickey, a millones de lectores en todo el mundo.
El 28 de julio de 1933 Popeye recibe en su casa un paquete enviado por un desconocido. Dentro está el simpático bebé Swee'Pee (Cocoliso). Educado en la escuela de Popeye y alimentado preferentemente de espinacas, la pequeña criatura revela pronto una especial aptitud para el boxeo y cierta afición por el rudo lenguaje marinero, el cual alterna con susGlop de satisfacción y de rabia. En 1935, llega Eugene the Jeep (Eugenio), regalo de un tío de Olivia. Un graciosísimo animal que se alimenta exclusivamente de orquídeas y al ser de cuatro dimensiones puede predecir el futuro. Basta hacerle una pregunta y Eugenio respon­de si bajando la cabeza y enderezando la cola y no permane­ciendo inmóvil. No puede mentir y se vuelve invisible cuando quiere. Puede que su nacimiento se haya debido en parte a Bud Sagendorf, que en 1931 se había convertido en el ayudante de Segar y que continuó las historias después de su muerte. Segar bautizó al extraordinario animalillo con el nombre de Eugenio, como el novio de su hija Mary, pero al joven no le gustó la cosa y acabó rompiendo el noviazgo. Mary acabó por casarse con Sagendorf.
En 1937 el mundo de Popeye está casi completo: Wimpy, Geezil, el cocinero Rough-House, Oscar, el marinero de grandes dientes salientes, Toar, el gigantesco cavernícola devenido amigo incondicional del marinero, Alice the Goon, de brazos y pies llenos de pelo, Eugenio, Castor Oyl, Cocoliso y Olivia.
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Sólo falta un padre. Popeye está cansado de ser huérfano, y con la ayuda de Eugenio encontrará el suyo después de largas aventuras a bordo de una nave fantasma. Podderick Pappy es un padre exactamente igual a Popeye pero con barba blanca. Después, comparten el mismo carácter pendenciero y la misma cáscara de rudeza (aunque también la misma bondad), si bien el anciano es caprichoso, irascible, enojadizo e incurablemente mujeriego. Las relaciones sociales y familiares entre Popeye, su padre y Olivia están regidas por una brutalidad que raya en ocasiones con el sadismo, y que se expresa también a través del lenguaje, incorrecto y con faltas gramaticales.
Comer es un signo de humanidad, por consiguiente de debili­dad. Ese es el motivo por el que generalmente los autores de comics ignoran el problema de la nutrición de sus personajes; en ningún comic, con la única excepción de la memorable tira The Katzenjammer Kids, el alimento ha jugado un papel tan considerable como en las historias de Popeye. Gran parte de su encanto se debe a tortas humeantes, a las salchichas, a las montañas de hamburguesas, a las latas de espinacas y a las sopas devoradas con glotona fruición. Uno de los secretos de las historias de Segar es verdaderamente esta facilidad para mo­verse fuera de las convenciones, decir brutalmente a los otros lo que se piensa de ellos, ser grosero con las amas de casa, pelear, tratar mal a los padres, devorar la sopa ruidosamente, comer con las manos, y al mismo tiempo generar una abstracción y una irrealidad en las historias y las situaciones, junto con buenos ideales -fundamentales- y con el mundo mágico de los cuentos exóticos. Todos estos ingredientes dan a las fábulas de Segar una fascinación extraña e irreal.
El 28 de agosto de 1938 aparece por última vez, al pie de la página dominical de Popeye, la firma de Segar. Sus historias serán reemprendidas, primero por Bela Zaboly y Tom Sims, y luego por Bud Sagendorf. A la temprana muerte de Segar, ocurrida el 13 de octubre de 1938, Popeye se había publicado en más de 600 periódicos en 25 países. Los derechos de la televisión y el cine han producido hasta finales de la década de los 60 más de 50 millones de dólares, y con los objetos y muñecos de juguete, etc., más de 200 millones de dólares. Sin contar la venta de las espinacas, cuyos productores han dedicado a Popeye, su gran patrón, una estatua en Cristal City, Texas.
En la historia que nos ocupa, Popeye se encuentra con un viejo camarada de correrías: el marinero Bill Barnacle. Con él y sus amigos, Popeye emprenderá una arriesgada aventura en busca de Plunder Island, guarida de la terrible Bruja del Mar y su fabuloso tesoro pirata.
Como dije sobran mis palabras…

Disfrutenla!!!!

Ahi le sigo…

3 comentarios :

  1. la verdad nunca me gusto POPELLE no popeye xD pero siempre se ven interesantes los cibernidos

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  2. Gracias man, ahi tratamos de poner de todas las epocas!!!!

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  3. oye, Cyberpatito, ponte las de arandu, historieta mexicana...y de orion principe atlante...es de todas las epocas----saludos como tu dices en la red....esperando.

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